lunes, 25 de mayo de 2015

Ficciones (9): El talento no se esconde.

No sé si estoy preparada. Me han pedido dirigir al equipo de edición que conformamos Sandri, Noe, Mar, Jesús y Pedro, mientras Víctor sea el supervisor de toda la planta.

Los veo, a todos ellos, y me siento pequeña, asustada. ¿Dirigirlos, yo? ¿Ser la líder? Este grupo tiene muchísimo talento... ¿por qué yo? Si no tengo ni idea de por dónde empezar o qué directrices hacer que tome este grupo. Incluso me cuesta pensar en ellos como grupo, siendo individualidades tan sobresalientes.

Y Víctor... ¿Estará de acuerdo en todas las decisiones que tome? Yo no soy tan decidida ni estoy tan segura como ese hombre. La verdad es que en ocasiones me resulta un hombre imponente, apabullante, e incluso admirable por su esfuerzo y dedicación. Ha llegado donde quería llegar y lo ha dado todo, o casi todo, pero ¿qué habré hecho yo para ganarme el puesto de líder del grupo?

No sé si seré capaz de guiarlos a todos... veo a Mar... chocaré con ella, con lo bien que me cae. Noe y Jesús los veo más serenos y... Pedro... no sé cómo reaccionará ese chico a mis consejos u órdenes... si parece ir a contracorriente.

Se me acercó Víctor en ese momento de duda, de pensamiento... aunque a decir verdad me pasaba el día pensando en ello.
- ¿Te ves preparada para ocupar ese cargo?- me preguntó con la mirada fija en mí.
- No lo sé, nunca me he visto desde esa perspectiva. No me he planteado nunca dirigir un grupo de edición, y menos éste grupo tan heterogéneo. Son todo personalidades.-
- Bueno,- continuó él- Jesús y Noe son de carácter más bien dócil. Y Sandri es tu amiga aquí.-
- Pero están Mar y Pedro. Mar tiene un carácter muy fuerte y Pedro...- No acabé la frase cuando Víctor estaba proponiéndome una solución.
- Mar te obedecerá, te lo digo yo, le conviene. En cuanto a Pedro... si es un problema lo extirpamos.-
- Pero, ¡Víctor!-
- Tranquila. Pedro también te hará caso. Hará cualquier cosa que le pidas.-
- ¿Cómo sabes eso?- Hablaba tan seguro que parecía conocerle mejor que ninguno de nosotros.
- Todo hombre estaría dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de tenerte satisfecha.-

Aquella frase me hizo ruborizar. No me la esperaba, y menos de Víctor. Me sentí niña delante de ese hombre, pero no una niña insegura y asustadiza, sino una chica protegida y cómoda, y eso me gustó.
Pero a la vez sentía nerviosismo. No sé qué me pasaba. Él se acercó y me acarició el pelo mientras me decía:- Ricitos, no temas, mientras yo gobierne esto tú estás a salvo.-
Y de pronto sentí una necesidad imperiosa de estar rodeada por sus brazos, así que me lancé a que me abrazara. Y me abrazó.
Ese hombre estaba fuerte, notaba su fuerza abrazándome, protegiéndome, ayudándome, como ayudan los padres de una cría de pájaro a que emprenda el vuelo. Apoyé mi cabeza sobre su pecho sin pensar en que nos encontrábamos en medio de la sala... sin pensar que Sandri, Noe, Mar, Jesús y Pedro nos pudieran ver.
De pronto la aparté, me sentí avergonzada... como si hubiera sucumbido a unos encantos a los que antes me resistiera por algún tipo de señal, razón, instinto o falta de confianza.

Y de pronto el rojo de la sala me invadió. Me encontraba sentada, observando cual sería mi nuevo cubículo, receptáculo o despacho, algo más elevado del resto, encarado hacia la esquina de oficina en la que nos encontrábamos. La líder... me empezaba a gustar la idea, aunque seguía teniéndole entre respeto y miedo al cargo y por eso aun no había aceptado.
Sandrí se acercó:
- ¡Hola Angie! ¿Qué tal van tus correcciones?-
Me asusté, por un momento pensé que me preguntaría por el abrazo con Víctor.
- ¡Bien, bien!-
- Oye... ¿Has visto la historia que está corrigiendo Pedro?-
- Ah... sí...- Por momentos olvidé de qué historia se trataba... recuerdo que me gustó, mucho, pero se me había ido de la cabeza... ¿tenía Víctor la culpa de ello?-
- Me parece súper interesante. Le he pedido que me la pase cuando acabe de corregirla y que no sea malo y me diga de quién es. Me voy a hacer fan de él o ella.-
- Sí, no me extraña. Yo también le he pedido que me la pase.-
- Ya... oye Angie y... ¿Estás con Víctor?-
Esa pregunta me descolocó:- ¿Qué, estar, cómo?-
- Quiero decir si te gusta, o si estáis juntos... ya sabes, como pareja. Es que he visto que os abrazabais y claro, es la primera vez que veo que abrazas a un chico.-
- No, no. No estamos juntos.-
- Pero, te gusta, ¿no?-
- Sí, bueno no, bueno, no sé.-
- Pues fíjate que yo pensé que te gustaba Pedro.-
- ¡Anda! ¿Y eso?-
- No sé... parecíais una buena pareja. Sois guapos, con talento y pegáis, a pesar de que en carácter sois muy diferentes, parecíais complementaros.-
- No sé... es que es muy callado, muy reservado y tiene una especie de rollo siniestro...-
- Pero Angie, si decías que tenía un punto.-
- Ay no sé Sandri. ¿Por qué me preguntas esto ahora?-
- No sé... es que creo que me gustaría conocerle mejor.-
- Toma ¿y eso?-
- Pues, es que es la atmósfera que lo rodea. Es... ¿Has...? sí, claro que lo has leído. Y te preguntas... ¿Cómo ha conseguido un texto tan bueno? Si ha sido el último en llegar... No sé... fantaseo. Creo que, es... alguien importante, en plan conocido del director. Sino... ¿Cómo... tiene la mesa que él ha querido?-
- Era la mesa de Víctor, tiene sentido que se la den si él va a heredar el despacho de Jaume.-
- No, ya, pero... ¿Por qué no se la han dado a Mar, por ejemplo?-
- Sandri, a ti te gusta Pedro, luego es normal que te empapes de esa atmósfera mística que dices que tiene.-
- Ya, Angie, pero tú también se la veías... fuiste la primera...-

La conversación me puso triste. Recordé esa sensación con Pedro... y recordé cómo me miró cuando quise acercarme a él. Ese chico es como un puercoespín, cuanto más te acercas a él más daño te haces con sus espinas.
No me imagino sintiéndome protegida en sus brazos como me sentí con Víctor...
Dios, qué estúpida soy. Debería pensar en mis posibilidades de cara al ascenso y me hallo aquí dubitativa por las sensaciones que me despiertan dos hombres que no deberían importarme más que en el plano profesional.

Estoy estresada. Debería tomarme un par de días libres.

Angie worried

lunes, 18 de mayo de 2015

Ficciones (8): Los verdes ángulos de la libertad de culto.

No me lo esperaba, pero fui invadido por un sentimiento y sensación de bienestar mayúsculo. Fue con algo con lo que no creo que mucha gente pudiera sentirse de ese modo... sin embargo conmigo resultó. Las columnas angulosas de un edificio de l'Eixample dret.

Se podían ver a través de los amplios ventanales, unas columnas colocadas casi al azar en un segundo piso de altura aproximadamente. Aquellas columnas, pintadas verdes, formaban un ángulo exquisito, para nada simétrico, y agradablemente angosto, perfecto para atorarse a dilucidar maravillas y ser poseído por el espíritu de la mágica Mnemosine, entre aromas y sonidos deleitosos.

Cuando estaba a punto de ser guiado por un hilo mágico hacia algún lugar delicioso y suave, dulce y sensible, delicado... un exabrupto ominoso me turbó y sacó de aquel estado onírico. Era la voz de Víctor, o más bien, el vocifero de Víctor... excitadísimo con su ascenso. Lo había conseguido, y no es que no lo mereciera, se lo había granjeado a consciencia... pero... yo guardaba ciertas dudas hacia ese personaje. Podía notar como me degollaba con gestos y miradas de desaprobación cada vez que una de las chicas del grupo dirigía su atención hacia mí. Parecía querer tener no sólo el control del grupo de edición, sino de todos y cada uno de nosotros. Y lo más alarmante es que parecía funcionarle.

Eso me inquietaba, me... sí, me aterraba. Me daba igual de quién se adueñara, sabía que nunca iba a adueñarse de mí, pero... empezaba a temer por otra persona. No sabía bien por qué, si por su bondad, si por su exención de hipocresía y manilupación, vaya, por su franqueza y sinceridad y así hasta mil sinónimos, por... era un ángel. Y ese pensamiento me devolvió al inicial...
Las columnas eran verdes. Recuerdo ese color, fue uno de los primeros colores que vi al entrar en esta editorial... me resultaron saltones, desorbitados... pero confundí efusividad, entusiasmo y amabilidad con falsedad e histrionismo. ¡Cómo me equivoqué! Con el paso del tiempo comprendí que no siempre la tradición literaria acierta en los tópicos y que unos ojos verdes no tienen por qué ocultar nada malo. Al contrario, jamás unos iris guardaron tanta humanidad.

Sus ojos verdes. Sus prendas verdes, en ocasiones... su dirección, el camino... todo era como primavera.
Después del griterío y excitación por el ascenso de Víctor, alguien se acercó a leer mi hoja de Word. La estaba leyendo... era blanda... era suave y olía bien. Reconocía su olor. No era tan invasivo como el de Mar, ni tan sutil como el de Noe, ni tan... ¿A qué olía Sandri? No, ni tampoco tan... repug... repugnante como el de Víctor, ni tan sereno, sosegado, marino, como el de Jesús. No. Era ella, era Angie, la chica a la que confundí con las afroditas que tanto me torturaron y que tiene más de Atenea que nadie.

Notaba el vibrar de su voz cercana a mi cara... sentía acariciármela... y su aliento... afrutado... joven pero con vivencia, me pedía experiencia, me suplicaba experiencia... ¿Yo? Si todo lo que me ha envuelto es una oscuridad y un terror dignos de una novela de Stephen King... ¿Qué podía yo ofrecer a nadie más que tinieblas?
Noté algo blando rozar mi brazo poco antes de que su mano tocara la mía, posada en la mesa.
- ¿A quién estás corrigiendo? Parece una historia profunda e interesante. Ese personaje especialmente tiene un carisma especial. No sé si es por su psiqué...- Me preguntó mientras tocaba mi mano.
No pude hacer otra cosa que mirar su mano tocando la mía, pero pensaría algo extraño y pronto la quitó mientras continuó sonriendo y me dijo:
- A mí no me tocan autores tan interesantes.-
- No creas... es una buena página... la historia en sí tampoco es para tanto.- Respondí.
- Bueno, si quieres me la puedes pasar una vez la corrijas y ya juzgaré por mí misma, ¿te parece?-
- De acuerdo.-

Pensé que se iría... y me dejaría proseguir con mi labor... sin embargo trató de profundizar más en mí, con una mirada que quería llegar a mis entrañas. Pero no la dejé. No sé por qué... no sé por qué me cerré, le cerré el paso. Desvié la mirada y seguí con lo mío.
No pude ver la cara que ponía, lo que sí vi es que me dejó mientras volvía con el grupo.
Alguien más vino a husmear en mis quehaceres. Esta vez fue Sandri.
Se quedó mirando largo rato la pantalla sin decir nada. No pude proseguir... así que esperé a que acabara su lectura.
- ¿Quién es el autor?- Ya era la segunda persona en diez minutos que me preguntaba lo mismo... y me daba palo contestar.
- ¿Tan buen escrito os parece que es?- Le pregunté.
- No sé, tiene algo mágico y eso me gusta.-
- Vale, sí, es bueno... se lo voy a pasar a Angie cuando acabe con él.- Le dije para poder continuar.
- ¡Pues pásamelo a mí también! Pinta muy bien.-
Sandri me sonrió, me despidió con la mano mientras sonreía y se fue.

Era extraño... todo... era muy extraño... y de pronto me invadió el miedo.
¿Y si no tenía que haber hecho que apartara su mano de la mía? No, eso era una bobada. Yo no hice nada... sólo me asombré. Angie es la chica más hermosa de las cuatro, posiblemente la más inteligente, y con diferencia la que mejor provecho saca de su talento. Que una chica así... dirija su atención hacia mí... me... pone nervioso. Quizá debería ser menos hermético con ella... al fin y al cabo... ella... sus ojos... las hojas de los árboles en primavera, el campo rociado de agua... su figura, su luz... ella me ha hecho algo... desde el primer día... desde la primera vista... sin quererlo he quedado hechizado.

Angie me gusta mucho.

Hoy es verde

lunes, 11 de mayo de 2015

Ficciones (7): Recuerdos que son ahora.

Me gusta mucho más el nuevo mobiliario que el anterior. Resulta más cómodo e incluso a una le hace acabar la faena antes.
Definitivamente, los tonos rojos así como Burdeos le dan un aspecto de más fuerza, carácter... No sé, me gusta, me resulta agradable.

Ya he acabado la corrección de la próxima publicación... ¡Y en breve me dan una traducción! Qué ganas tengo... traduciré a mi primer/a autor/a. ¡Es posible que acabe traduciendo todas sus novelas! Es lo que suele pasar con los autores y las traducciones, se genera una especie de simbiosis que si realmente encaja, acaba por ser una realidad. Autor/a y traductor/a acaban ligados por un mismo hilo, pero con unos matices diferentes.

A veces pienso en que traduzco a un autor de mi edad... que a éste le gusta mi traducción de su texto y que desea conocerme... o quizá al revés... me llena su literatura hasta tal punto que quedo empapada de sus expresiones y trato de hacerlas mías para la traducción... escapándoseme conceptos... pinceladas que estaría deseosa que me explicara.

Las cosas en la editorial empiezan a cambiar poco a poco... no solo el mobiliario... la gente... nosotros, los correctores, editores, escritores... creo que maduramos.
Mar estaba más sarcástica, Jesús más equilibrado... y cuesta pensar que aun se pueda encontrar mayor equilibrio que el que ese chico tiene, Angie más guapa, últimamente se le veía radiante, debe ser que la confianza que tienen depositada en ella la satisface. Luego estaban Víctor... menos chinchoso y más pensativo, raro en él. Noe, bueno, Noe quizá no parecía cambiar demasiado. Y luego estaba Pedro, que se estaba contagiando de la vivacidad del grupo, y entró sigiloso como un gato que busca un cómodo lugar sobre el que posarse y pasar el rato contemplativo, meditativo y en calma.

Empezaba a hacer calor, verano. ¡Qué ganas de disfrutar una tarde de playa! Le diré a Angie de venirse a ver si se apunta. ¡Podría decírselos a todos! Sí, eso haré.
Estamos a punto de acabar... más vale que les mande un mensaje al grupo del whats:

The Infernal Editors: Sandri: Chicossss ¿Qué tal tarde de playita? Aprovechemos un par de horitas al menos.
The Infernal Editors: Angie: ¿Esta tarde? Yo no he pillado bikini.
The Infernal Editors: Mar: Tía, eso se hace con tiempo. Que unas estamos más blancas que Iniesta en Alaska.
The Infernal Editors: Víctor: ¿Bikini? Chorradas, topless o vamos a una nudista.
The Infernal Editors: Sandri: Por mí no, Víctor.
The Infernal Editors: Mar: Paso de que el pervertido ese me vea el pecho.
The Infernal Editors: Víctor: Seguro que es porque lo tienes pequeño, en cambio a mí no me importa que me veáis la...
The Infernal Editors: Pedro: Víctor, no dejes tantas evidencias de tu cociente intelectual.
The Infernal Editors: Víctor: ¿Qué dice éste y quién le ha invitado al grupo o desde cuando está en él?
The Infernal Editors: Mar: ¡Olé tú, Pedro!
The Infernal Editors: Angie: ¡Bien dichoooo!
The Infernal Editors: Jesús: Yo no voy a poder... ¿Qué tal el sábado?
The Infernal Editors: Angie: ¡Sábado pícnic en la playa!
The Infernal Editors: Pedro: No sé yo si podré...
The Infernal Editors: Angie: No es si podrás, es si querrás. Quien quiere, puede.
The Infernal Editors: Mar: Yo el sábado me apunto.
The Infernal Editors: Noe: Me apunto para el sábado.
The Infernal Editors: Pedro: Pues eso, no sé yo si querré.
The Infernal Editors: Jesús: Yo me apunto, apuntad a Pedro, lo llevamos a rastras. Igual tiene miedo al agua.
The Infernal Editors: Pedro: ¿Qué? Yo no temo a nada.
The Infernal Editors: Víctor: Bla, bla... te hago una carrera a nado.
The Infernal Editors: Pedro: ¡Venga!
The Infernal Editors: Mar: Uuuuh, pelea de gallos.
The Infernal Editors: Sandri: Jajaja. Os apunto a todos ¿Vale? Traeremos comida para el pícnic del sábado.
The Infernal Editors: Angie: ¡Síiii!
The Infernal Editors: Pedro: Protección solar, al menos factor 30, el primer contacto con el sol es peligroso.
The Infernal Editors: Víctor: ¿Te da miedo el sol?
The Infernal Editors: Pedro: Me das miedo tú... soy hetero.
The Infernal Editors: Víctor: ¡Y yo! ¿De qué vas?
The Infernal Editors: Pedro: Nada, nada, por si acaso...
The Infernal Editors: Víctor: Además... antes que tú me tiraba a Jesús.
The Infernal Editors: Jesús: No sé si agradecerte el cumplido o preocuparme también.
The Infernal Editors: Angie, Mar, Noe (a la vez): Jajajajaja.
The Infernal Editors: Víctor. Bueno, Butler, el sábado te reto a llegar a la primera boya y volver, a ver quién tarda menos.
The Infernal Editors: Pedro: Vale, el que pierda paga una cerveza.
The Infernal Editors: Víctor: ¡Y unos nachos!
The Infernal Editors: Jesús: Y una mariscada.
The Infernal Editors: Mar: Y un viaje a las seychelles, no os fastidia... jajaja.
The Infernal Editors: Angie: Bueno, apuntados todos al pícnic del sábado en la playa. Traed bañadores, protección solar y comida.

Pues con la tontería se nos echó el tiempo encima y tuvimos que salir pitando de la editorial con trabajo para el día siguiente...
Me gustaba... me gustaban los cambios que se estaban dando en la editorial... Me gustaban mucho.
Quién sabe... es posible que yo también esté cambiando.

Paisaje correspondiente con Sandri

jueves, 7 de mayo de 2015

Ficciones (6): Como pluma al viento.

A las ocho vino. Yo le estaba preparando una buena cena, con velas y rosas y todo, con una ropa de noche sensual y provocativa bajo mi ropa de andar por casa, mientras esperaba que me diera esa gran noticia que quería darme...

A la vez que cocinaba, brindábamos con un rosado espumoso sin tener muy claro aun por qué lo estábamos haciendo... hasta que de pronto me lo lanzó:
- Me han ascendido Noe, soy el encargado de la sección.-
Aquello... no era lo que esperaba oír. No es que fuera malo, no, todo lo contrario. A pesar que tuviera más miedo de que más miradas y admiración fueran levantadas, sin hablar de Mar, pululando a su alrededor, la noticia era increíble. Mi amado Víctor nuestro jefe, qué bien sonaba eso... a decir verdad me sentía excitada. ¡Y sí, se lo merecía! Ha estado trabajando duro para lograr ese ascenso. Esta noche iba a ser su noche, y yo me encargaría de que así fuera.

Pero al día siguiente no me esperó para ir juntos al trabajo. Con la excusa de adelantar faena, que tenía mucha, se escabulló y, de nuevo, volveríamos a ser simples compañeros en la editorial, o aun peor, empleada y superior...

Los días siguientes vería como su atención iba desviándose de mí y cómo iba obsequiando a Mar con su humor ácido y sarcástico. Estoy casi convencida de que le gusta. A pesar de todo siempre logra calmarme con algún gesto o palabra que únicamente me dedica a mí.

Me fue diciendo que iba a proponer a Felipe cambios, cambios especialmente en nuestra sección. Se trataba, básicamente, de ahorrarse una persona, ya que el trabajo en formato físico, no en archivos informáticos, iba disminuyendo y el otro trabajo podríamos ir desempeñándolo en casa, con más comodidad y cobrando más por ello.

Su propuesta me gustaba mucho... quizá podría insinuarle que podría traerse trabajo a mi casa y así, poco a poco, hacer que se fuera quedando... cada día un poco más... hasta que ya no se fuera. Para ello tenía que echar a Pedro de la editorial. La idea no me parecía mala, a pesar de que no tuviera nada en contra de Butler, menos que es raro. Pero quería estar al lado de mi coordinador editorial... así que Pedro me estorbaba, porque le estorbaba a Víctor.

Cuando le proponga a Felipe la reestructuración, quiero estar presente para decirle que estoy totalmente de acuerdo con la medida. ¡Cuánto dinero podríamos llegar a ganar los dos juntos! Quién sabe si más adelante pudiéramos abrir nuestra propia editorial y pasar más tiempo juntos... sin Mar pululando.

Puede que parezca una sombra ondeante eclipsada por el radiante carisma de todos y cada uno de los trabajadores de nuestra editorial, pero esta sombra ondeante sabe bien tras de qué elemento refugiarse cuando el sol atice con fuerza para no sentir su abrasador calor quemarle las entrañas.

Bajo la sombra de Víctor me levantaré reclamando mi puesto de princesa sin corona. La furia de los titanes aplasta a los malaventurados. Primero caerá Pedro, pero Mar será la siguiente.

Pantano, paisaje correspondiente a Noe.


domingo, 3 de mayo de 2015

Ficciones (5): El fuego del odio te quema, te consume.

Al final se me verá el plumero, quiero decir, mi estado natural para la gente es el del borde irrespetuoso con grandes humos y aires de superioridad (distingo entre ambos) y puede que en ocasiones prepotente... pero no suelo ser así con Angie... y al final se notará que me la quiero llevar al huerto.

Con la llegada del socio-psicópata ese de Butler, Pedro, o Perico los Palotes, he visto a mis chicas andar algo más revueltas, más revolucionadas... Y sí que imprime cierto magnetismo, pero yo eso me lo paso por el forro. Yo imprimo masculinidad, testosterona, hombría, y eso siempre se ha llevado. Mi edad adulta y cómoda, mente manipuladora y cuerpo varonil y bien trabajado y, ahora, mi próximo ascenso, hacen de mí alguien del que es imposible no sucumbir.

Pero ese Butler... ese Butler... cada vez que abre su estúpida boca, que son contadas veces... ¡Maldición! ¡Parece un profeta vaticinando algo grandioso! ¡O una especie de Sócrates usando un tipo de mayéutica hipnótica con la que envuelve a sus pupilos! No he creído nunca tener rivales... pero este Pedrito... ese... ¿Qué tendrá, ocho años menos que yo? ¡¿Cómo puede quitarme credibilidad?!
Esta sensación... ¡Sí! ¡Le odio! ¿Es que no ven que es puro nada? Yo soy esencia, yo soy ser. Ese tipejo es puro humo. Yo les daría a todas ellas cien veces más y mejor de cualquier cosa que ese mequetrefe. Papanatas...

¿Pero qué estoy diciendo? Me estoy dejando llevar por la ira.- ja, ja, ja...- La cólera me hará envejecer más rápido y peor. Sólo tengo que pensar que soy mejor que él.
En cuanto sepan las chicas que me van a ascender... las tengo otra vez revoloteándome de nuevo. Y es un ascenso merecido. Yo me lo he trabajado más que nadie, yo he dedicado a esta editorial más tiempo que nadie... así que nadie pensará de forma opuesta a mis méritos por este ascenso. Oh... Butler... voy a hacerte la vida imposible. Te veo pronto en la cola del paro, lejos de Mar, Noe, Sandri y Angie. Sobretodo lejos de Angie. Esta es la mía.

Mientras espero siempre puedo volverme a entretener con Noe. No está mal como aperitivo.

Y después de la noticia... presentaré mi obra a Felipe. Si ya con todo consigo que me la publique... ¡Gloria bendita! Ni me alcanza la imaginación a dónde llegaré.
La gloria es para quienes la merecen, los malaventurados perecen.

Paisaje personalidad Víctor.

lunes, 27 de abril de 2015

50.000 visitas, 50.000 gracias.

Hace unos días este blog alcanzó las 50.000 visitas (ahora mismo casi alcanzando las 52.000).
Este post es especial para explicar los inicios de este blog, lo más destacado y, cómo no, agradeceros a todos vosotros el haber hecho posible que en poco más de año y medio haya logrado superar las 50.000 visitas.

Cuando empecé el blog lo hice para evadirme de lo negativo y para calmar mis ansias de escribir... escribir sobre cualquier cosa, escribir sobre todo, escribir todo lo que se me ocurriera, todo lo que me pareciera inquietante o interesante. Nunca pensé, años atrás, que podría compartir tanto con tanta gente. Y aquí me tenéis, tratando de escribir cada vez algo nuevo, algo interesante, algo inquietante y algo palpitante, emocionante y/o fantástico... compartiendo, en definitiva, mi mundo... ese mundo que por mucho que descubres siempre te quedará la mayor parte de él por descubrir.

"Un mundo por delante", nacía con ese título este blog. El título, escogido hará unos 4 años (o por ahí), explicaba precisamente eso, que aunque había vivido mis años y tenido mis experiencias, sentía que volvía a nacer, sentía que por mucho que tenía ya recorrido no había hecho más que situarme en el punto de partida, en el inicio, de este mundo tan basto y maravilloso. Sentía que aun me quedaba ese mundo por delante por vivir y explicar.

No creé este blog para nada más que para plasmar mis inquietudes... y poco a poco iba superándose. Sin tener una meta fija u objetivo, las cifras han sido las siguientes:

Visitas diarias:

Junio 2013:     3'3             Marzo 2015:     200

Visitas mensuales:

Junio 2013:     110            Marzo 2015:    6060

Récord de visitas en un día: 358.
Récord de visitas en una hora: 69.

Post con más visitas: "Duelo tras ruptura sentimental" (más de 12.000).
Post con más comentarios: "Las 5000 plazas de trabajo ficticias de correos" (134 comentarios).
Serie de posts más concurrida: "Hacia rutas salvajes" (serie de posts de viajes y lugares con encanto).

Y con la superación viene más espíritu de autosuperación. Uno mira hacia atrás, hacia los inicios... y recuerda la lentitud con la que se veía mi blog... y lo ve ahora con perspectiva y ve cómo ha cambiado la cosa.

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147 Seguidores en mi página de Facebook

Y con muchas más ganas de superarse y de seguir creciendo... de crecer con vosotros, porque vosotros habéis hecho posible estos datos.
Vuestra compañía, vuestra ayuda incondicional en hacer que mi pequeño blog se mueva por las redes sociales dándole a like y, cómo no, vuestra crítica constructiva y vuestra lectura objetiva.

Por ello, 50.000 gracias a todos vosotros.
Espero seguir deleitándome escribiendo ya no solo para mí, sino para todos vosotros.

Para los que se hayan enganchado tarde, o estén por hacerlo, les explicaré que este blog es un blog que contiene una gran miscelánea de temas, entre los que se encuentran la autoayuda, la denuncia social o la actualidad, la crítica y, cómo no, la literatura, la fantasía, algo de amor, viajes, muchos viajes y rincones con encanto, gastronomía, restaurantes, cultura y ocio, música... lo dicho en el mismo título... un mundo, eso es lo que contiene, o parte de él, porque se va escribiendo y reescribiendo sobre la marcha, a medida que la vida va sucediéndose.

A los que ya me acompañáis, os tiendo la mano desde este rincón de memoria y perspectiva, con vistas a un futuro mejor, para que sigamos avanzando con decisión e ilusión. Que todos juntos veamos que la cosa va mejorando para todos y lo que sea injusto vaya tornándose justo, como debería ser.

¿Llegamos a las 100.000 visitas?
Os espero. Aun queda un largo camino que recorrer. Aun tenemos un mundo por delante.



martes, 21 de abril de 2015

El crimen del Joan Fuster nos recuerda y mucho a Columbine.

Uno abre el diario y lee... "niño de 13 años hiere a una profesora, a su hija, y mata a un profesor en un instituto..." y piensa... "ya la están volviendo a liar los yankees estos". La cosa cambia cuando sigues leyendo y ves que ocurre en tu propia ciudad, Barcelona.

Las alarmas saltan. ¿Qué está ocurriendo? Algunos tabloides rescatan de la memoria a los sospechosos habituales... los videojuegos violentos. Pero pienso yo, ¿no está ya muy caduco ese cliché?

Con José Rabadán (el asesino de la katana) ocurrió lo mismo, rápidamente los medios de comunicación se afanaron en señalar como culpable a Final Fantasy VIII, un juego basado en la fantasía y el amor de sus protagonistas cuya única escena en la que aparece sangre, dónde aparecen dos personajes luchando con espadas y acaban heridos (apenas unas gotas de sangre, sin crear alarma ninguna) fue enseñada y repetida hasta la saciedad para tratar de convencer a la población de lo negativo que era jugar a videojuegos de ese índole.

Esto ocurría en el año 2000... mientras, ya en el 1991 existían videojuegos como Street Fighter, que consistía en peleas callejeras o el tan mundialmente conocido Mortal Kombat, del 1992, con contenido que sí era realmente violento. Pero muchos periodistas señalaron a Final Fantasy VIII.

Ahora, aun hay diarios que señalan la violencia de los videojuegos como causante de estos comportamientos extremadamente violentos y fuera de lo común.

Yo no creo que haya que señalar a los videojuegos, ni a las películas (que tantas y tan violentas hay pero ningún medio se hace eco de ellas).
Creo que esto tiene un gran fondo de falta de educación.

Llevo tiempo alarmando por mi blog de la falta de educación que existe sobre el uso de internet. En internet un niño puede encontrar desde películas violentas hasta cómo fabricarse sus propios cócteles molotov. Si unos padres no enseñan a sus hijos a usar internet, ni controlan su uso, pueden llegar a encontrar multitud de información, hasta el como acceder a un grupo yihadista.
La información en internet es muy susceptible de ser interpretada erróneamente o de un modo irresponsable. Si los padres no educan a sus hijos para lo que puedan encontrarse en internet, ni les restringen su uso, como digo, pueden acceder a multitud de material que podría perjudicar su educación e, incluso, su comportamiento.

Al contrario que los medios de comunicación, yo creo que el verdadero problema reside en la base de nuestra propia sociedad, que se ha acostumbrado a tener como cuidadora de nuestros hijos a la televisión, los teléfonos móviles o tablets y posteriormente los ordenadores. Es muy cómodo para algunos padres enchufar a su hijo enfrente de la televisión viendo dibujos animados sin reparar en su contenido, sin percibir que entre capítulo y capítulo aparecen anuncios que pueden ser perjudiciales para el desarrollo del niño. En un post anterior ya hablé de ciertos dibujos animados antieducativos en los que las conductas negligentes de sus personajes eran aplaudidas y en los que ponían en peligro sus vidas y las de los demás, sin que dicho comportamiento fuera penado. Pero, como digo, tampoco es cuestión de culpar a Bob Esponja de la muerte de Abel Martínez el día 20 de Abril en Barcelona, eso sería calcar a los tabloides sensacionalistas.

Volvamos el ojo a nuestra sociedad. ¿No ha tenido durante muchos años como referente a la sociedad de los Estados Unidos de América?
Que si los americanos esto... que si los americanos lo otro... que si base militar en Rota por pactos durante el franquismo... que si foto en las Azores conmemorando la alianza para invadir Irak en el 2002. ¿Que el niño tiene hambre? De cena al McDonalds, que tome ejemplo de la obesidad infantil de los Estados Unidos de América. ¿Series de dibujos? Le enchufamos un Diseny Channel o un Nickelodeon... que se nutran de los USA. Ahora, hablar inglés de lejitos... Luego pregúntales geografía, que nos echamos las manos a la cabeza cuando el gobernador de Texas (hermano de George W. Bush) situaba una imaginaria República Española en el sur de México.

Por copiar a los USA les copiamos hasta en la forma de hacer noticias... ¿Recuerdan la matanza del instituto Columbine, Littleton, Colorado? En 1999, dos alumnos de ese instituto entraban armados con rifles y artefactos explosivos y causaron 15 muertos y 24 heridos. Los medios de comunicación buscaron pronto un culpable, las letras de la música que escuchaban... para ser más exactos, seleccionaron a una de las personas más locuaces e inteligentes que ese país ha parido, Brian Hugh Warner, más conocido como Marilyn Manson.
Las dudas se atrevió a sembrarlas el director y guionista Michael Moore con su película documental Bowling for columbine. En ella se planteaba la cuestión de si no habían escogido a un cabeza de turco para desviar las miradas de la asociación nacional del rifle, por ejemplo, de la que Charlton Heston fue incluso presidente.

Pues... ¿no es más sencillo pensar que si un niño no tiene acceso a las armas, éste no las podrá usar? Según el razonamiento de la sociedad estadounidense (o gran parte de ella mejor dicho), no.

El problema se traslada a nuestro país. ¿A quién culpamos? A los videojuegos. ¡Pues no señor! Yo echo la mirada más allá, y sin querer juzgar a los padres de la criatura que en la mañana de ayer perpetró semejante atrocidad en su instituto, creo que todos debemos ser más conscientes de los riesgos y peligros que conlleva no educar a nuestros hijos para el uso y consumo de tecnología, ocio y entretenimiento. Estos usos nunca deberían pasar la frontera de lo lúdico a lo educativo, si no es bajo la supervisión de un adulto.

De todos modos, el caso del instituto Joan Fuster apunta a que el chico sufrió un brote psicótico, según fuentes del Hospital Sant Joan de Déu. El centro hospitalario señala también que se ha detectado un aumento de medicación desde edades pequeñas. Los padres usan fármacos para tranquilizar a sus hijos o inducirles el sueño. Algo que también podría apuntar a otro problema añadido, ya que los padres prefieren no dedicar tiempo en remedios naturales o tradicionales que han funcionado siempre y van directos a usar una droga cuyos efectos a corto plazo no acaban de comprender y a largo plazo desconocen.

La educación de un niño es algo muy serio y en este país empieza a tomarse muy a la ligera.

Abel Martínez, D.E.P.