domingo, 20 de agosto de 2017

Atentado en Barcelona, el post que nunca quisiera escribir.

Como muchos ya conocemos, el jueves 17 de agosto del 2017, a las 16:50, una célula terrorista del ISIS atentó en la ciudad de Barcelona mediante el atropello masivo con una furgoneta contra turistas y ciudadanos que transitaban por las ramblas.

Las víctimas mortales ascienden a 13, siendo un centenar los heridos.

La noche anterior, una casa de Alcanar (Tarragona) quedaba reducida a escombros tras una violenta explosión que dejaba dos muertos (se empieza a hablar de tres, uno de ellos era el imán Abdel Baki Essati, de quien se dice indujo a los jóvenes terroristas a la radicalización). Tras las investigaciones, se detectó que aparte de la gran cantidad de butano que almacenaban los terroristas en esa casa, estaban listos para emplear triperóxido de triacetona (TATP), conocico como "la madre de Satán", un potente explosivo que junto al butano crearía una potente deflagración.

Los terroristas tenían pensado perpetrar un atentado aun mayor, pero este se vio truncado al detonarse el material explosivo en la casa que usaban como almacén.

La madrugada del viernes 19, tras una operación policial en Cambrils en la que murieron cinco terroristas vinculados a los atentados, también se saldó con la vida de una mujer por apuñalamiento por parte de uno de los terroristas abatidos mientras trataba de huir.

Aunque el cerebro de la operación y la mayoría de los integrantes de la célula terrorista están muertos y alguno detenido, el supuesto artífice de la matanza de Barcelona sigue huido.

Hasta aquí esto ha sido lo acontecido en estos dos últimos días. Quiero trasladar desde aquí un mensaje de pésame a todos los familiares de las víctimas.

Quiero también aplaudir tanto la rápida y eficaz actuación policial y de servicios de urgencias que en cuestión de horas daba cerco a la mayoría de terroristas y trataba por todos los medios con la máxima celeridad de que todo volviera a la normalidad (dentro de lo que cabe, después de sufrir un duro golpe como este), desalojando la zona, trasladando a los heridos y redirigiendo a la gente mientras se llevaba a cabo la búsqueda de los terroristas.

También aplaudo la acción de muchos voluntarios, ciudadanos de Barcelona, quienes fueron a hospitales y a los mismos campamentos donde se atendía a los heridos a donar sangre, quienes se prestaban a dar agua y alimento a la gente que quedaba en medio de las retenciones de las entradas y salidas de la capital catalana por los fuertes controles policiales durante horas, a los taxistas (y miembros de Uber) que prestaron servicios gratuitos para trasladar heridos leves o familiares hacia los hospitales, a Eulen, por desconvocar la huelga (que están en su pleno derecho nos pese a quien nos pese) de trabajadores del aeropuerto de El Prat tras lo sucedido y a todo el que ha tenido voluntad de ayudar y hacer las cosas bien.

Por otro lado, me gustaría pedir a la gente (sumándome a lo que siempre aconseja la policía) que antes de pasar una cadena o una información de segundas o terceras fuentes, la cotejaran con información de fuentes oficiales. Sé que la gente pasa la información que les llega por mensajes de whatsapp a todos sus contactos con buenas intenciones, preocupados por los mensajes que les llegan, pero la realidad es que no somos conscientes de la responsabilidad que tenemos al manejar información, sea verídica o falsa. 
Al pasar información falsa o bulos se genera un estado de alarma y crispación que permite que el bulo se agrande y por consiguiente dar continuidad a la situación de terror.

Los cuerpos de seguridad nacional, la Policía Nacional, los Mossos d'Escuadra, protección civil... están para protegernos y velar por nuestra seguridad. No veo a estos cuerpos alertando a la población mediante whatsapps (no sería muy riguroso). Para ello ya tienen sus propios medios, https://www.policia.es/ o por twitter @mossos, por ejemplo. Estas sí son fuentes oficiales.

Debemos ser más responsables con la información que manejamos y de cómo lo hacemos, pues si propagamos un bulo, aunque sea con la mejor de nuestras intenciones, lo hacemos crecer, volviéndonos cómplices de quien lo empezó.

Pero entiendo que la gente no sepa qué creer cuando incluso la prensa digital (El País, La Vanguardia) y televisiva (TV3) afirmaba que el conductor de la furgoneta se había atrincherado en un restaurante turco, cuando esto nunca sucedió. A veces un rumor es difícil de detectar.

Lo que sí condeno es la falta de ética y moral que tienen algunos; unos por inventarse esta clase de bulos, no sé qué quieren conseguir exactamente, otros por sacar su teléfono móvil y empezar a grabar a los heridos y los muertos, en medio del caos, ya no tratando de ayudar a quienes pudieran necesitarlo, sino entorpeciendo las labores de rescate y auxilio, así como el trabajo de la policía y, finalmente, la absurda moda de contarnos la vida de las víctimas y de sus familiares que tienen algunos medios, me explicaré:

Veo bien que a las víctimas no se las trate como un simple número, son personas, se les debe respeto y respeto también a sus familias, así como también se les debe memoria, pero, en mi opinión, quien debe rendirles memoria es aquella gente para quien realmente eran importantes, familiares, conocidos, etc. Veo hipócrita que tengamos que conocer quienes eran, dónde vivían, qué comían, cuales eran sus programas favoritos, en qué universidad vivían, los nombres de sus padres, abuelos... cuando ocurren dos cosas: 1.- parece ser que si esta gente siguiera viva nos importaría mucho quienes fueran, a qué se dedicaban, quienes eran sus padres, cómo iban a llamar a sus hijos, qué marca de cereales desayunaban... (si ni siquiera sabemos los nombres de nuestros vecinos) ¿qué morbo es ese de tenerlos que conocer cuando están muertos? y 2.- ¿son ellos más importantes y merecen ser más recordados que los 18.000 niños menores de cinco años que mueren al día en todo el mundo? ¿o que los 400.000 muertos en Siria? ¿o que los 1.500 que mueren al año en las carreteras? Tampoco recuerdo que ningún diario hablara de las vidas víctimas de Irak, Turquía o El Cairo (eso sí, dejaban bien claro que fueron cristianos coptos estos últimos). Creo que todos merecen el mismo respeto y consideración.

Finalmente pido a todos y cada uno de nosotros que no odie a los musulmanes por lo que ha pasado, que siga la normalidad y el mismo trato entre nosotros, el respeto y la acogida, ya que ni todos los musulmanes son terroristas ni todos los españoles hemos sido de la E.T.A. ¿no veríais injusto que os trataran de terroristas, os insultaran y os odiaran solo porque ETA era española? A ellos les pasa lo mismo. Conozco gente con miedo de ir solos por la calle por las represalias. Musulmanes que no solo no tiene ninguna culpa de lo sucedido, sino que lo condenan abiertamente y se desvinculan de todo tipo de violencia de esa clase. 
Pido que no se sigan enviando cadenas islamófobas por whatsapp, internet, etc. La vida en la ciudad volverá a la normalidad (para la mayoría de nosotros, por desgracia no ya para todos), dejemos que las fuerzas de orden público hagan el resto.

Ante todo, sentido común y respeto. Seamos humanos.
Barcelona seguirá apostando por la paz como lo ha hecho siempre.

Barcelona de luto, Imagen de eldiariony

miércoles, 15 de febrero de 2017

Entrevista a Diego García en Alquibla:

Hola a todos,

este post lo escribo con cierta alegría, pues podría considerarse desde la revista literaria digital Alquibla http://www.alquiblaweb.com me han hecho mi primera entrevista como escritor.



Así defino Alquibla y el gran trabajo que llevan a cabo desde ese espacio literario:
Creo que  Alquibla es la respuesta a la necesidad de este mundo al acceso libre a la cultura por un medio al que todas las personas puedan acceder. Nos encontramos de lleno en la cultura de la liquidez que el recientemente difunto Zygmunt Bauman sostenía. La cultura analógica es lenta, obsoleta y limitada. La era digital nos obliga a poseer un hambre de cultura casi insaciable. Cuando estamos probando un bocadito de historia contemporánea, un hipervínculo nos redirige a Napoleón, de ahí a Córcega, de ahí a cruceros por el Mediterráneo, cultura griega, Esparta, Gerard James Butler en el papel de Leónidas, cine actual… y en cinco minutos nos hemos recorrido una biblioteca entera. Alquibla es parte de esa biblioteca en la que podemos encontrar escritos, escritores y el acceso a la cultura no dirigida y/o no impuesta.

Podéis ver la entrevista entera en:
http://www.alquiblaweb.com/2017/02/15/entrevista-a-diego-garcia-escritor/


Gracias por vuestra fidelidad y espero que la disfrutéis :)



domingo, 22 de enero de 2017

Un libro ya es más que un amigo, es parte de ti mismo.

¿Quién no ha oído eso de "un libro es un amigo"?
Bueno, pues a estas alturas, en unos tiempos en los que se está despreciando cualquier manifestación cultural si no está ligada a una utilidad, no sentir necesidad o deseo de lectura más que darle la espalda a un amigo es estar olvidándose de uno mismo.

Vivimos en una sociedad de excesivo consumo, en la que la cultura ha pasado a ser de guía a entretenimiento en muy pocas décadas, me atrevería a decir que en los últimos 30 años, y en especial con la llegada de internet.

Será difícil encontrar bibliotecas en casas como las de antes, o estanterías con montones de libros, para cuando alguien tenía un momento deleitarse con una buena lectura.
Quizá dicho así suene muy romántico, enfoquémoslo desde el punto de vista comunicativo:

"Ho anthropos physei zoon politikon esti" (el ser humano es un animal social), dijo Aristóteles hace poco más de 2300 años (que se dice pronto).
Esto significaba, y significa, que el ser humano siente la necesidad de comunicarse, de interactuar, de conseguir metas mayores gracias a la ayuda de otro ser humano.
La importancia de nuestro lenguaje radica en que nos brinda la oportunidad de buscar metas y fines más grandes que las de saciar nuestras necesidades básicas, nos hace buscar soluciones a problemas mayores gracias a la cooperación. Esto se consigue con el entendimiento recíproco al usar una lengua determinada, común.

Pocos siglos más tarde, el senador romano Cayo Tito decía "Verba volant, escripta manent" literalmente (las palabras vuelan, la escritura permanece quieta). A esta frase se le ha atribuido significados opuestos. Primeramente se le atribuyó el significado de "las palabras se las lleva el viento, lo que queda escrito perdura", para finalmente entenderla como que hablar hace que lo que se tenga que decir llegue antes, porque lo escrito (en piedra, en arcilla), se quedaba quieto. Vendría a ser algo así como "hacer correr la voz".

Bueno, si tenemos en cuenta la necesidad comunicativa del humano social y la importancia de que aquello que se quiera transmitir perdure para siempre, obtendremos la escritura como modelo de transmisión de conocimiento.

Pero no habría que confundir la transmisión de conocimiento útil, con la transmisión de conocimiento banal, fugaz, fungible y momentáneo. Ese conocimiento fragmentado que no tratamos de entender y que nos sirve para saber lo que pasa en el mundo (pero no entender lo que pasa) es el conocimiento que extraemos de internet, de leer periódicos on-line, o mejor dicho, leer titulares on-line, que nos generan una idea errónea y errática sobre lo que realmente está sucediendo.

El trato que se le da actualmente a la cultura es el de un bien de consumo y cada vez sirve menos al fin de educar y re-educar o recrearse.
Por ello, cada vez se leen menos libros, porque se necesita tiempo para leerlos y vivimos en la era de la inmediatez. Y eso es una trampa.
Queremos nuestro dinero al momento, queremos nuestro café al instante, queremos saber lo que les ocurre a nuestros familiares, amigos, vecinos en el preciso momento en que hacemos clic, queremos conocer lo que ocurre en la otra punta del mundo... pero claro, eso nos hace pensar que podemos adquirir conocimiento, aprender, enriquecer nuestra mente, encontrarnos o reencontrarnos con nosotros mismos igual de rápido que conseguimos el resto de información. Se trata de un falso silogismo.
Aprender algo lleva tiempo, conocerse a sí mismo incluso más... son cosas que con facilidad se pueden conseguir leyendo libros, no información fragmentada que nos hace saltar de un hipervínculo a otro, tratando de distraer nuestra mente entre salto y salto para poder colarnos algún anuncio publicitario y seguir siendo esos descerebrados consumistas que las grandes marcas quieren que seamos.

Un libro (y recomendaría 3 o 4 al año) puede ayudarte a comprender mejor el mundo en el que vives, puede ayudarte a comprenderte mejor a ti mismo, descubriendo y disfrutando de aquello que te gusta sin darte cuenta ni siquiera de que lo estés haciendo. Un libro te ayuda a adquirir nuevos conocimientos y lo que es más importante, te ayuda a pensar. La capacidad de desarrollar una historia mediante las palabras que estás leyendo te pertenece a ti. La rapidez con la que enlazas una palabra con una idea, y una idea con otra, y generas un entorno con tu esquema mental mientras vas desgranando el libro, te ayudará a ganar agilidad mental, además de tener la mente más despierta, ser más creativo, encontrar soluciones más rápidas para más tipos de problemas y te hará sentir una paz y un bienestar al acabar el libro, que notarás que por fin algo ha calado en ti, no como cuando tratas de leer una noticia medio coherente de camino al trabajo por tu teléfono móvil, o como cuando tratas de insuflarte mil años de historia viendo un vídeo de 10 minutos.

Es una pena, pero descuidamos hasta la educación de los más pequeños y por falta de tiempo, en vez de entretenerles con un libro, o enseñarles la importancia y la grandeza del placer de la lectura, les ponemos una película de Disney y ya los tenemos pegados a su nueva educadora, la caja tonta.
El tema de la educación de los pequeños y jóvenes lo trataré más adelante, mientras, hagámonos un favor, a nosotros, a nuestras neuronas y a la gente que nos rodea:

Leamos más. Leamos mejor.

Don Quijote leyendo. Grabado de Gustave Doré.

martes, 30 de agosto de 2016

Netbasura, la telebasura de internet.

Puede que no se haya usado el término antes y lo esté acuñando en este preciso instante, pero lo que sí es cierto es que ya desde hace bastante tiempo empieza a flotar por internet un rezumo de basura intragable que va aflorando y calando en la gente poco a poco.

Estaba claro que la sustituta de la caja tonta iba a ser la red tonta, y este artículo va a hablaros de ejemplos de "Netbasura" (o lo antes conocido como "telebasura" o contenido de entretenimiento de bajo [o nulo] nivel cultural/educativo que aparecía por la televisión, esta vez por internet).

Dejando de lado los programas ya existentes en televisión y colgados en la red (que puedan ser considerados o no basura) nos centraremos meramente en lo concerniente a la red.

Por un lado, internet también tiene a sus propias "celebrities", esos personajes (no olvidemos que lo que vemos son interpretaciones y personajes la mayoría del tiempo, que a veces poco o nada coincide con la persona que está exhibiéndose) que te cuentan parte de su vida y quedas enganchado/a a su canal (generalmente de Youtube) como si se tratara de un reality. En efecto, hablo de los "youtubers", chicos/as de por lo general entre 20 y 30 años que nacidos en la era digital crean sus propios vídeos y los editan (o editan vídeos virales de internet) para entretener... no, no nos engañemos, la mayoría no busca entretener sino enriquecerse con los patrocinadores mientras te vomitan una serie de contenido misógino, soez y de poco nivel cultural.

Tengo que reconocer que no todos los "youtubers" son iguales y hay algunos con un gran sentido crítico, gran creatividad e incluso que llegan a tratar de mostrar algo más que su ego, sin embargo son los pocos y, generalmente, los menos seguidos. La tónica es la de mostrar contenido más absurdo, insulso y poco educativo a medida que van teniendo más seguidores. Como si hubieran dado con la clave del éxito, esos jóvenes reparten el opio del pueblo entre insulto y falta de respeto mientras cuentan parte de sus vidas, gustos y vicios. Pero esto ya nos sonará. Hubo una época, antes de que la televisión se convirtiera en un vertedero de vidas quebradas, en la que pusieras la televisión a la hora que la pusieras te pasaban una película de hostias, sangre y sexo, en la que los anuncios de helados parecían escenas de Rocco Sifredi o Nacho Vidal (luego nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos lo que ha hecho Torbe... sin comprender que somos nosotros mismos, la sociedad, quienes hemos creado a Torbe), y ahora internet es ese lugar en dónde ver hostias, sangre y sexo a cualquier hora del día.

Insisto en que hay gente muy creativa por internet, no hay que meter a todos en el mismo saco.

La tendencia (como siempre ha sido así) es la de copiar a los Estados Unidos de América. Recientemente el exitoso "youtuber" Rubius copió literalmente un vídeo de un estadounidense que sorteaba montones de premios, juegos y videoconsolas. No sólo este plagio nos genera reminiscencias de la TV, sino su propio contenido en sí, como si se tratara de un concurso, un "fórrate con poco" o algo por el estilo. Ahora se destila el sortear objetos por la red.

Siguiendo con el tema pero cambiando de sujeto, en la red también existen esas especies de documentales patéticos de aficionados y gente que se aburre mucho que hablan de conspiraciones, extraterrestres y vacunas milagrosas contra todo lo existente y por existir halladas por gente que poco o nada tiene que ver con la ciencia (claro, pues la ciencia para estos conspiradores es como el satanismo para la iglesia). Únicamente nombran a la ciencia para hablar de seres de otro planeta, como si ellos nos hubieran traído todo lo que nuestra propia humanidad muy meritoriamente ha ido descubriendo. Nada, quitémosle el mérito a Galileo, Copérnico, Newton, Hubble, Hawking y deGrasse Tyson, a Eddison, Graham Bell (o mejor Antonio Maucci), Marconi, Tesla, los Lumiere... Velázquez, Miró, Dalí, Picasso... Gaudí, LeCorbusier, Rogers, Foster, Calatr... (bueno, casi a Calatrava no) y se lo damos mejor a los extraterrestres, o a personas ficticias que nos salvan cada día de la extinción con sus fantasiosos descubrimientos... o mejor aún: ¡digamos que son todos extraterrestres! Así despejamos todas las dudas que uno pueda tener, que va a ser lo mismo que decir que todo es cosa de Dios, pero sin religión de por medio.

Avistamiento de sirenas, extraterrestres, fantasmas... por la red corren un sinfín de vídeos de baja o media calidad con montones de trucajes, manipulaciones y chapuzas para hacer creer a la gente que este tipo de seres existen (como antaño pasaba con los programas de sucesos paranormales de la televisión). En efecto, la red no queda exenta de esta basura.

Acabaremos (para no alargar demasiado ya el tema) con la hipersexualización de internet.
¿Cómo es posible que el que quiera ver una película o serie libremente por internet tenga que tragarse miles de anuncios grotescos de ofrecimiento de sexo rápido y fácil?
A diario miles de falos nos atizan la cara antes de poder ver nuestra serie preferida, o pechos más grandes que las espaldas de Michael Phelps nos explotan entre ceja y ceja. ¿Por qué? ¿Tan beneficioso es? ¿Por qué no hay una ley que regule ese exceso?
Es que basta con imaginar la escena de una familia tratando de ver "Buscando a Nemo" y se encuentren con Kunta Kinte erecto para darse cuenta que algo está fallando.

El contenido de internet debería estar más regulado, pensemos que la gente que accede a la red cada vez es más joven (algo que tampoco acaba de gustarme demasiado, ya que ves a niños encerrados en sus cuartos en vez de salir a jugar a la pelota entre amigos).

Que no jueguen con vuestro criterio, que no os generen necesidad donde no existe. Usad internet, no lo consumáis.

Gente viendo vídeos de Youtube (sátira)

miércoles, 24 de agosto de 2016

Machismo en la prensa deportiva española.

No es un secreto que vaya a desvelar ni algo que no esté al alcance del intelecto y capacidad mental de pocos, nuestra prensa (especialmente la deportiva) es machista y humillante con la mujer hasta la saciedad.

Para no parecer un post burdo no ahondaré en las contraportadas de estos diarios que rebozan con cuerpos de mujeres casi desnudos y trataré de hacer hincapié en el contenido que a muchos, por desgracia, les pasa más desapercibido.

Empezaré por un twit del diario AS que me ha revuelto el estómago especialmente:
"Badminton; Rivas, el hombre que convirtió en oro las rabietas de Carolina."

Es probablemente de los comentarios más desafortunados, machistas y "ninguneantes" que habré leído en años.
Para empezar, al entrenador de CAROLINA MARÍN (resalto en negrita y mayúsculas la deportista que realmente ha ganado el oro en bádminton) le llaman por su nombre, mientras que con sentimiento paternalista tratan a la campeona como una niña enrabietada, por su nombre de pila, Carolina. Uno puede imaginarse a la pequeña Carolina medio histérica y su salvador, el entrenador Rivas, llevándola de la mano a la medalla de oro. No puede existir una imagen más alejada de la realidad.
La realidad es que Carolina Marín, doble campeona de Europa (2014, 2016) y doble campeona del mundo (2014, 2015) ha hecho méritos suficientes como para ser ella la protagonista y merecedora del oro olímpico.
Con esto no quiero quitarle mérito al entrenador, al contrario, quiero devolverle a Marín el mérito que la prensa española le ha quitado.

Lainformación.com titulaba sobre la misma atleta: "Carolina Marín, la niña que admiraba a Nadal, primera no asiática que gana el oro".
Bueno, aquí se acuerdan de su apellido, pero tienen que meter a un hombre para que la noticia tenga relevancia. Así, Marín parece tocada por la gracia de Nadal. Curiosamente el tenista no se ha llevado ninguna medalla estas últimas olimpiadas, mientras que la jugadora de bádminton se ha ganado a pulso el oro.
Repito, con esto no quiero desacreditar al gran Rafa Nadal, que tantos admiramos por su perseverancia y su fortaleza tanto física como mental, pero tampoco es espacio para entronar a un tenista que ya ha sido encumbrado tantas veces, sino de devolverle el prestigio y la gloria a Carolina Marín, ya que la prensa insiste en no otorgárselo.

Continuamos con Marca... baluarte del machismo nacional: "Winifer Fernández, la belleza dominicana por la que nos encanta el volley (carita con corazones)" y añaden una imagen de la voleibolista tumbada en el suelo con un primer plano de su culo. Genial... ¿Así que a los de Marca les gusta el volley por ver chicas bonitas enseñando nalgas? Pues nada, las próximas olimpiadas que jueguen desnudas y que copen las portadas de nuestra prensa al grito de "¡Viva la belleza olímpica!" ¿Pero se puede ser más retrógrada y corto de miras?
Creo que las jugadoras de voleibol tienen tanto derecho a ser respetadas y a valorar sus éxitos y esfuerzos en el deporte como cualquier otro deportista. Es vergonzoso y lamentable que constantemente la prensa se esté fijando en su belleza y sus atributos, y no en sus méritos y éxitos.

Y, cómo no, Marca sigue en este lugar como el anti ejemplo de prensa deportiva. Este diario escribe sobre la portera de la selección angoleña de balonmano: "Mide 170 centímetros y pesa 98 kilos. Una portera sin complejos".
Vale, para empezar, se llama TERESA ALMEIDA. Es muy común en los diarios deportivos ver que a las deportistas se les borra el nombre, se les olvida escribirlo o simplemente no les importa como se llamen mientras nombren su físico, para nuestra prensa la cualidad más importante en una competición femenina.
A continuación, no es muy difícil imaginar que Almeida tiene mejores reflejos y está en mucha mejor forma que la mayor parte de redactores de Marca. Sería gracioso verlos a ellos competir contra deportistas como Almeida, Fernández o Marín. No les aguantarían ni 10 minutos el ritmo.
Es una vergüenza que una mujer sea noticia por su peso o su belleza.

Otro lamentable twit de Marca es el que hace referencia a Maialen Chourraut: "MChorraut: una mamá a contracorriente".
Interesante... seguramente para los de Marca las mamás no deberían estar compitiendo por ganar oros olímpicos para un país que las rebaja constantemente sólo por ser mujeres. No, para Marca, Maialen Chourraut debería quedarse en casa cuidando de su hija y dejar de competir, dejar de ir a "contracorriente".
Simplemente patético. Decirles a Marca que Maialen Chourraut es mujer, madre y campeona de oro olímpico. ¡Y que puede ser las tres cosas a la vez y hacerlo a la perfección!

Me ahorraré escribir los comentarios abrumadores, machistas, sonrojantes... sobre Lydia Valentín, bronce en halterofilia que la prensa le dedica, a la que prefieren fotografiar de espaldas.

El País: "El oro de Beitia explicado por su entrenador: 'no sale a competir sino a divertirse en la pista'".
Estupendo... lo primero es: ¿Por qué no nos explica su oro la misma Beitia, que es la protagonista y campeona, y no su entrenador?
Y segundo: ¿No sale a competir, sino divertirse en la pista? Vaya, ya nos la imaginamos pegándose un dirty dancing en "la pista" en vez de competir como hacen los hombres... simplemente patético.

Para finalizar, Gente&Estilo del ABC prefiere hablarnos del novio de Mireia Belmonte antes que de los éxitos de la nadadora.

Podría seguir hablando de periodistas, por llamarlos de algún modo, o recientes pamplinas (ya que se les desconoce profesión) que hablan de las deportistas como meros trozos de carne expuestos en un escaparate para deleite de la afición masculina. Para ellos, el deporte masculino es el verdadero y el femenino es una prolongación de una pasarela de modelos.
No iba a nombrarlos, pero creo que merecen aparecer: Manolo Lama, Tomás Roncero y el muy despreciable que ya deberían haberle expulsado de cualquier trabajo o colaboración y baneado de por vida de la red, Alvaro Ojeda, que decía cosas como "Si yo fuera presidente, ficharía a quienes no estén amariconados" (aplausos).

Esto es sólo una pequeña muestra de lo que a diario nos tragamos. El machismo arraigado en nuestro país. Creo que va siendo hora de escoger otros medios que sean más respetuosos con nuestras madres, novias, hermanas, amigas, vecinas... y rechazas aquellos medios que no han sido capaz de evolucionar hacia la igualdad.

Imagen de laopinion.net

jueves, 11 de agosto de 2016

Say something romantic!

Sí, en efecto, es esa sensación de estar con los pies colgando en la roca y notar el agua del mar salpicándote la planta en caricias con las olas... esa sensación acompañada de una bofetada de brisa marina que por milésimas de segundo te deja sin respiración pero que te aporta una repentina sensación de viveza y bienestar que pocas cosas te la otorgan.

Y es como si cerrando los ojos puedes ver ese paisaje infinito de verdes hojas ondeando en los brazos de altísimos árboles que cubren el sol y dejan escapar tímidos destellos que alcanzan tus pupilas para hacerte sentir vivo. Casi tocando la luz suena en tu interior una canción rítmica y relajada, que acompasa tu corazón y te hace sonreír.

Mentirías si dijeras que estás en soledad, te acompañas a ti mismo, siempre lo has hecho, y el miedo se empequeñece al paso que tu coraje te empuja a creer en quien eres y en lo que haces. Ahora husmeas el paisaje urbano, de aire pesado y plomo en partículas suspendidas que tus fosas recogen y apilan en las paredes, dificultándote el reflejo de respirar, haciendo que quieras sentir la vida casi arrancándosela a esa jungla de asfalto, cemento y cristal, de esqueletos de aluminio, acero y piel de amianto.

Ni te das cuenta y te encuentras envuelto en la nada, en esa calma y quietud absoluta de paz imperturbable que te hace sentir roca mimetizada con el entorno. El suelo casi quema, pero sujetas una hoja en blanco, probablemente lo único orgánico junto con tu cuerpo en kilómetros a la redonda. Pero la grandeza de sentirte en medio de algo te hace de nuevo catapultarte a escribir, como queriendo crear algo en la nada, como si el ver los remolinos de polvo levitando te dieran las pistas del movimiento intrínseco a seguir.

Y de pronto, la velocidad precede a la quietud. Corres, corres y sigues corriendo. Animado y casi soliviantado por el vacío y el horror vacui, te diriges hacia el sentido contrario del niente. No hay spleen, no hay hastío, ni mucho menos ennui. Arrancas la vida de la muerte y te recreas. Estás bajo un manto de estrellas, tumbado en una alfombra de hierba verde húmeda y florecida en primavera. Saboreas la antípoda del pasado y miras con ilusión el futuro como si el presente fuera un puro espejismo que se esfuma con un golpe de tos.

Imaginemos que todo ello existe en tu habitación, y que existe porque ya lo has vivido. Imaginemos que el frío colapsa tus pulmones y la gotera de tu nariz no te permite estar a gusto. No te quedan mangas dónde sonarte, ni casi aliento para seguir esperando el milagro, pero ocurre. Te haces al frío y lo vences. Alrededor nadie, sin embargo te envuelves de ese frío y evitas que te haga daño. Ahora casi prefieres arroparte por el hielo y ver nevar, notando los copos cortando tu piel y con la circulación entumeciendo tus articulaciones. Pero te sientes vivo cada vez que tu corazón aporrea como un martillo neumático tu caja torácica.

Las sensaciones invaden tu cuerpo, y lees como si sufrieras de una extraña sinestesia, así, te envuelves de un hedor putrefacto cuando lees estar en un vertedero y has hundido tus piernas hasta las rodillas en un viscoso lodo que arrastras hasta llegar a casa. Tu habitación apesta a una mezcla de pies sudorosos y repletos de hongos y orines de canes.

Quemas la suciedad y lavas el hedor. Ventilas el dióxido de carbono y respiras de nuevo aire. Y piensas... ¿Dónde quedó diluida la belleza que leí? Y sabes que aunque has vomitado todo lo que se te ha pasado por la mente, has dicho algo romántico.

El día que dejemos de ser nadie entenderemos que no hace falta que se nos lea para creer en nosotros mismos.
Pájaros volando de pixers.es

lunes, 8 de agosto de 2016

¿Y si en vez de Messi, fuera un científico el que gana millones?

El mundo se está volviendo cada vez más un lugar insólito, absurdo y extremo. Las diferencias entre los ricos y los pobres son cada vez más exageradas y gran parte de culpa la tenemos nosotros mismos.

Los valores de la humanidad, del mismo modo, están completamente desvirtuados, alabando a personajes cuya única utilidad y fundamento en la vida es vilipendiar la inteligencia del resto con rumores, chismes, insultos y gritos o competir por ver quién introduce más veces un balón en algún lugar. Ejercicios que para el entretenimiento momentáneo quizá sea algo práctico, pero que no tiene ningún aporte para el avance y desarrollo de la humanidad en absoluto.

Para hacernos una idea de esas diferencias, pondremos los deportes como ejemplo:

Boxeo, un sólo hombre, Floyd Mayweather Jr., gana 300 millones de dólares (270'5 millones de euros) tras un sólo combate (contra Many Pacquiao, el segundo deportista mejor pagado con 160 millones de dólares).

En ese combate Mayweather ganó 83.000 dólares por segundo, Pacquiao 55.000 (mientras otros cuentan muertes de niños por inanición en segundos).

¿Cómo pudieron llegar a ganar tanto? Sencillo. Las entradas costaron entre 3.600 y 22.000 dólares (19.642 euros). El público asistente era de un total de 16.800 personas.
La televisión se embolsó en ventas de "pay-per-view" más de 300 millones de dólares (con más de 3 millones de "pinchazos" para retransmitir el combate con un coste de entre 90 y 110 dólares cada pinchazo).
Cada anuncio retransmitido durante el partido dieron a la televisión 5,1 millones.

Pensádolo fríamente sólo son dos tíos atizándose durante unos minutos, incluso tratando de alargar al máximo el combate para que anunciantes tengan su espacio y puedan mostrar sus productos por la televisión, los púgiles puedan mostrar su calzado deportivo con primeros planos y la marca de sus calzones, se pueda enfocar bien la bebida que toman y la toalla con la que se secan. Todo round esponsorizado, todo centímetro del mismamente esponsorizado MGM Grand Garden Arena, esponsorizado... ¿Y hay gente que aún duda de si el boxeo y otros tantos deportes son deportes o no?

Entonces, si sólo son dos tíos atizándose a medias, tratando de alargar el combate por los patrocinadores... ¿por qué levantó tanta expectación?

Bueno, en ello influyeron dos factores. La pomposidad mediática y la susceptibilidad humana.
La prensa fue calentando el ambiente del combate meses antes de que se produjera, incluso con un año de antelación. "El combate del siglo" (daba igual que hubiera habido cien combates del siglo en el mismo siglo, éste también lo iba a ser). Nos narran sus vidas, nos cuentan sus victorias, lo importante que es para cada uno de ellos. El filipino, surgido del coraje y el norteamericano con ganas de superar el registro de Mohamed Ali. ¿Quién no quería perderse una pelea entre dos personas que nos hicieron creer que conocíamos mejor que a nuestros primos? Prácticamente eran dos de nuestros hermanos los que iban a atizarse.

Luego el morbo de ser el primero en enterarse, de "vivir" ese "combate del siglo" y poder decir: "sí, yo vi a Pacquiao caer ante Mayweather en un combate injusto y desbalanceado en favor del norteamericano"... siempre haciendo alarde de ese ser el primero en enterarse, en contarlo y vivirlo con más pasión, tan cercano al chismorreo que gusta a tantos otros y que tanto acerca el deporte a la prensa rosa (y así se explica por qué ambas "disciplinas" (deportes y chismorreo) son tan seguidas.

El boxeo no es el único ejemplo de burrada de cifras estratosféricas injustificadas, el fútbol es otro ejemplo (y en España tenemos a los dos deportistas mejores pagados del 2016 según la lista Forbes). Curioso que con la crisis que nos está cayendo (o lanzando encima) sea nuestro país el que mejor paga a los deportistas...

Cristiano Ronaldo ganando millones, imagen de 90min.com
Cristiano Ronaldo (del que tanto alardean los medios de comunicación por ser el mejor pagado), en un país con 4 millones de parados y cuyos sueldos de los que sí trabajan con sufrimiento sí superan los 1000 euros... el portugués se embolsa 80 millones de dólares anuales. Sí, "CR7" gana 8237 euros ¡cada hora! De hecho, desde que has empezado a leer este post hasta ahora mismo, Cristiano Ronaldo ha ganado poco más de 411 euros. ¿Cuanto te cuesta ganar eso a ti? A él sólo 3 minutos.

Lionel Messi, el segundo mejor pagado. 74 millones de dólares. ¿No es un poco exagerado pagar 7620 euros la hora por jugar al fútbol, anunciar patatas fritas o cualquier chorrada?

Entre los dos 15.857 euros la hora (lo que con suerte ganas tú en un año). En 10 horas le podrían pagar un techo a un sintecho, en 5 detener dos desahucios... pero los yates, coches deportivos y fiestas privadas en hoteles lujosos son más llamativos.

¡Sí que ganan! ¿Cómo lo pagan? Pues... ¿adivináis cuánto cuesta una entrada para un partido de fútbol de primera división española? De media, 70 euros, en el país de la crisis (las entradas de fútbol más caras del mundo por detrás de Inglaterra). Si el aforo total de los estadios de primera división de fútbol español es de 808866 (la mitad por cada jornada futbolística, ya que dos equipos juegan un partido en un estadio), cada semana la Liga de Fútbol Española recauda sólo en asientos 29 millones de euros. A eso se le suma la televisión, los esponsors, etc.

Para sacarle jugo y poder pagar eso, la prensa ya se encarga de autoproclamar nuestra liga la mejor del mundo... y digo yo ¿qué algoritmos y promedios siguen para sacar esas conclusiones? Ah... ya. Lo miden por el sueldo de sus jugadores. Pues habrá que amortizarlos... ¡Españoles, tenemos la mejor liga del mundo! Y de paso, cuantos más premios repartan las entidades deportivas, más prestigio.

Luego ya debe haber una correlación entre la afición de un país por un deporte, lo que se gasta ese país en ese deporte y los títulos internacionales que ganan los equipos de ese país... pero no ahondaremos en la cuestión, os dejaré libertad para que penséis.

Seguidamente se podría hablar de los jugadores de baloncesto de la NBA, de tenistas, golfistas y pilotos de carreras... todo ello inalcanzable para los humanos, ya en una esfera superior de glamur, dinero, fama y belleza que lo envuelve todo en ese halo rosáceo y casposo que se aleja tanto de lo que el deporte en sí realmente simboliza.

Ahora viene la pregunta. ¿Y si lo que gana Messi lo ganara un científico, un médico, un maestro o un escritor? ¡Cómo cambiaría el cuento!

Con el sueldo de un año de Cristiano Ronaldo se podría pagar el suelo de los científicos que investigaran para hallar la solución a enfermedades mortales, el material usado, la maquinaria, el centro.
Con el de Messi (que hay para todos los gustos y colores) se podría sacar a medio planeta del analfabetismo, construyendo nuevas escuelas, pagando sueldos de profesores y ¿por qué no? subvencionando carreras, etc.

Así que yo, desde este humilde rincón, propondría cambiar eso y aporto una solución:

A los medios de comunicación masivos les pediría que fueran más independientes y menos manipulables, que traten ellos de empezar este cambio. Ya que hemos visto que a la humanidad nos atrae lo cercano, nos preocupa, en vez de hablar de los sueldos de los futbolistas, de sus casas, de sus coches, de sus novias, de sus padres... y que empiecen a hablar y concienciar a la gente de la importancia de las donaciones a centros de investigación, de la importancia de nuestros científicos, de como el Dr. "Llámale Equis" (para hacerlo más cercano a ti) se pasa 10 horas analizando muestras de sangre en su laboratorio para que no tengas catarro estas vacaciones. Y si a la gente le va el glamour, que trasladen la alfombra de los Oscar de Los Ángeles al MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), o en vez de repartir balones de oro, repartan libros de oro a los mejores profesores o telescopios de oro entre los mejores astrónomos en la Universidad de California...

A la gente les pediría que fueran más sensatos... que el fútbol se puede ver por menos, incluso gratis. Que el morbo de "el mejor del mundo" lo ponen los diarios, luego depende de ti si te lo crees o no. El mejor del mundo podría ser un tío de 21 años que juega en primera regional y tú no tendrías ni idea, seguirías prefiriendo pagar 70 euros por ver el fútbol del que todo el mundo habla que el fútbol gratis que tienes al lado de casa. Total, si al mejor del mundo de primera regional no lo ve nadie... al final acaba por no ser el mejor del mundo y todo queda en que quien es más visto y seguido por fuerza tiene que ser el mejor.

Cambia eso, que no te tomen el pelo. No voy a decir que el fútbol debería ser gratis (pues los organizadores deben llevarse algo) pero... valora tu dinero. ¿Por qué crees que la televisión pública no televisa los partidos? No dejes que te tomen el pelo. Esas "mejores ligas del mundo" y "partidos del siglo" son sólo etiquetas para pintar de rosa su mundo y que tú tengas algo de qué hablar con tus amigotes en la tasca. 

Creo que si el mundo cambiara su enfoque y le diera la importancia que realmente tiene a la ciencia, la educación, la cultura... estaríamos viviendo en un mundo más justo. Y ese enfoque se puede cambiar, desde los medios masivos por un lado e individualmente por el otro. ¿Y si somos nosotros quienes damos el primer paso? Piensa que el/la ídolo de tu hijo/a podría ser un hombre musculado de bajo cociente intelectual que trata a las mujeres como objetos y cuya máxima es aparentar lo más joven y guapo posible, o una niñata pseudocantante que cuanto más desnuda va y más escándalos con las drogas provoca, más aplausos se lleva. Un poco de educación y valores lo cambia todo, y el ejemplo empieza por uno mismo.


Albert Eistein pidiéndote que uses la cabeza.