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domingo, 3 de mayo de 2015

Ficciones (5): El fuego del odio te quema, te consume.

Al final se me verá el plumero, quiero decir, mi estado natural para la gente es el del borde irrespetuoso con grandes humos y aires de superioridad (distingo entre ambos) y puede que en ocasiones prepotente... pero no suelo ser así con Angie... y al final se notará que me la quiero llevar al huerto.

Con la llegada del socio-psicópata ese de Butler, Pedro, o Perico los Palotes, he visto a mis chicas andar algo más revueltas, más revolucionadas... Y sí que imprime cierto magnetismo, pero yo eso me lo paso por el forro. Yo imprimo masculinidad, testosterona, hombría, y eso siempre se ha llevado. Mi edad adulta y cómoda, mente manipuladora y cuerpo varonil y bien trabajado y, ahora, mi próximo ascenso, hacen de mí alguien del que es imposible no sucumbir.

Pero ese Butler... ese Butler... cada vez que abre su estúpida boca, que son contadas veces... ¡Maldición! ¡Parece un profeta vaticinando algo grandioso! ¡O una especie de Sócrates usando un tipo de mayéutica hipnótica con la que envuelve a sus pupilos! No he creído nunca tener rivales... pero este Pedrito... ese... ¿Qué tendrá, ocho años menos que yo? ¡¿Cómo puede quitarme credibilidad?!
Esta sensación... ¡Sí! ¡Le odio! ¿Es que no ven que es puro nada? Yo soy esencia, yo soy ser. Ese tipejo es puro humo. Yo les daría a todas ellas cien veces más y mejor de cualquier cosa que ese mequetrefe. Papanatas...

¿Pero qué estoy diciendo? Me estoy dejando llevar por la ira.- ja, ja, ja...- La cólera me hará envejecer más rápido y peor. Sólo tengo que pensar que soy mejor que él.
En cuanto sepan las chicas que me van a ascender... las tengo otra vez revoloteándome de nuevo. Y es un ascenso merecido. Yo me lo he trabajado más que nadie, yo he dedicado a esta editorial más tiempo que nadie... así que nadie pensará de forma opuesta a mis méritos por este ascenso. Oh... Butler... voy a hacerte la vida imposible. Te veo pronto en la cola del paro, lejos de Mar, Noe, Sandri y Angie. Sobretodo lejos de Angie. Esta es la mía.

Mientras espero siempre puedo volverme a entretener con Noe. No está mal como aperitivo.

Y después de la noticia... presentaré mi obra a Felipe. Si ya con todo consigo que me la publique... ¡Gloria bendita! Ni me alcanza la imaginación a dónde llegaré.
La gloria es para quienes la merecen, los malaventurados perecen.

Paisaje personalidad Víctor.

viernes, 19 de julio de 2013

Escritor, Poeta, Generador de ideas, Creador de mundos y Escritor total.

En esta entrada trataré de definir a grandes rasgos las diferencias entre los diversos estilos de escritores que puedan diferenciarse.

En primer lugar está el Escritor, puro, el que lo tiene generalmente por oficio. Puede ser tanto crítico como descriptivo y se amolda con facilidad a lo que le exigen.
Es especialmente crítico y define el mundo según su visión. Suelen ser columnistas de un diario, articulistas, críticos literarios, ensayistas, bloggers, o escribir desde cualquier lugar que les permita desplegar su arsenal argumentativo a favor o en contra de aquello que quieran defender o detractar.
Serían buenos ejemplos de este estilo los escritores/pensadores del siglo XVIII, Feijoo y Jovellanos, de caracter ensayístico, crítico y enciclopédico, y un Mariano José de Larra, del XIX, más crítico y articulista. Miguel de Unamuno, de la generación del 98, el raciovitalista Ortega y Gasset, su discípula María Zambrano o la actual Chantall Maillard.

En segundo lugar tenemos a los Poetas. Captadores de una sensibilidad especial del mundo. Agudizan plenamente sus sentidos para plasmar su visión y sensación del mundo, consciente, inconsciente o subconsciente, de lo que ven o perciben, o simplemente sienten.
Tildados injustamente por la filosofía de "mentirosos", por mostrar una visión exagerada, errónea o falsa del mundo, ellos no hacen otra cosa que mostrar precisamente su verdad. Muestran al mundo la visión que ellos tienen de este.
Aunque también lo critican, generalmente se muestran piadosos, compasivos y resignados a ser simples marionetas, títeres, objetos o piezas de un engranaje más complejo y superior, que empieza por una fuerza superior que envía a las musas a provocar inspiración en ellos para que finalmente sus pensamientos fluyan y muevan sus bocas o dedos, para hacer funcionar la pluma, el bolígrafo, la máquina de escribir u ordenador que plasmará por fin las ideas que les han sido advenidas.
Buenos ejemplos podríamos encontrarlos en el poeta de la antigua Roma, Virgilio, y siguiendo su sensibilidad, el prerrenacentista Dante Alighieri, los renacentistas Francesco Petrarca y Garcilaso de la Vega, los barrocos Francisco de Quevedo y Luís de Góngora, los románticos José de Espronceda, Charles Baudelaire, Arthur Riembaud y Goethe, a los modernistas Valle-Inclán, Rubén Dario o vanguardistas como Vicente Huidobro.

Generadores de ideas son todos aquellos capaces de proyectar una visión y llevarla a la realidad, transformar la realidad o modificarla.
Nos facilitan la vida o nos la complican, pero sin duda no la dejan como está, la mueven y manipulan hasta que esa realidad se asemeja a su idea.
Estos pueden ser publicistas, monologuistas, ensayistas, creadores de discursos y manifiestos, creadores de eslogans o semejantes, pensadores y filósofos que expresan sus visiones, etc.
Referentes de generadores de ideas podrían ser los pensadores del mundo clásico Sócrates o Platón, el holandés Erasmo de Róterdam, los ilustrados Montesquieu, Jean-Jacques Rosseau, el comunista Karl Marx, el futurista Filippo Tommaso Marinetti o el surrealista André Breton.

Los Creadores de mundos son aquellos escritores que amalgaman tal cantidad de mundos en su mente que no les cuesta ningún trabajo plasmarlos y sorprender.
Visionarios como Jules Verne, intrigantes como Alexandre Dumas, extensos como Marcel Proust o James Joyce, terroríficos como Edgar Allan Poe, H.Phillips Lovecraft o Stephen King, sci-fi como Isaac Asimov, épicos como George R. R. Martin o J. R. R. Tolkien, mágicos como J. K. Rowling o condensadores de maravillas como Lewis Carroll, Hans Christian Andersen, los hermanos Grimm (aunque su labor fue más recopilatorio-filológica) o Günter Grass.

Para finalizar, encontramos el grupo de Escritores Totales. Aunque la mayor parte de escritores son capaces de saltar de grupo en grupo por su gran capacidad adaptativa y versatilidad a la hora de escribir y/o plasmar sus ideas, ciertamente hay pocos escritores que consiguen mantener la misma brillantez que en la que suelen destacar.
Los Escritores Totales son Escritores, Poetas, Generadores de ideas y Creadores de mundos, todo en uno. Son capaces de deleitarnos con una obra total, en la que, sea en prosa o verso, nos describen maravillas que nos fascinan, o hacen uso de una gran capacidad literaria con la que nos dejan perplejos.
El nombre que ante todo me viene a la cabeza cuando hablo de este grupo es el de el genial Jorge Luis Borges.