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jueves, 28 de agosto de 2014

HAARP, SURA y SBX-1, desmantelando la trama conspiratoria.

Desde tiempos inmemorables la humanidad ha fantaseado con cosas inexistentes cuando era incapaz de comprender o entender un hecho o fenómeno. Como ya comenté, los antiguos griegos generaban mitos para explicar los fenómenos meteorológicos, ya que estos escapaban a su entendimiento. Las tormentas de rayos las generaba Zeus, los maremotos Poseidón, el amor Eros, etc.

Religiones, mitos, leyendas, todos tratando de explicar hechos desconocidos o difíciles de entender para la mayoría de población humana que, recordemos, en la edad media era mayoritariamente analfabeta.

Pasada la edad media y con la proliferación de estudios públicos para todos y la alfabetización de la mayoría de población, ésta lee, pero no está educada para leer. Es decir, lee, pero no sabe lo que está leyendo o cómo leerlo. Como ya le pasara al personaje ficticio Don Quijote de la Mancha por el año 1600, a finales del siglo XIX y principios del XX, con los descubrimientos de las ondas de radiofrecuencia y radiodifusión, la corriente continua y la corriente alterna, los rayos X, etc. sumados a la lectura de novelas como La Guerra de los Mundos de George Wells, y otras novelas y cuentos, como los de Lovecraft, la humanidad vuelve a hacerse fábulas mentales.

Lejos de entender la ciencia ficción como una forma de introducir elementos imaginarios o variaciones en la realidad, la gente toma las explicaciones de estos libros, que suelen ser lógicas y coherentes, como verdades y amenazas para la humanidad.
Así, para explicar que Nikola Tesla construyera una torre de telecomunicaciones en Long Island, la población especuló con que la finalidad de esos experimentos era la de comunicarse con los extraterrestres (cosa que no se intentaría hasta setenta años después, por el 1977, con el envío de las sondas Voyager 1 y 2 al espacio, que contenían discos de oro grabados con saludos en 55 idiomas, hora y media de música de diferentes partes del mundo, zonas horarias, explicaciones de la composición del cuerpo humano y su sociedad, localización de la tierra en el Sistema Solar, etc. Para aquellos que os lo preguntéis, no, no se recibió respuesta extraterrestre).
La única finalidad de los experimentos de Tesla era enviar un mensaje por ondas hertzianas a otro punto de la tierra, cosa que logró. Ese experimento dio como resultado La Radio, y actualmente se usa a diario con una potencia muy superior a la usada por Tesla, y sin embargo ya nadie cree que RNE1, por ejemplo, intente comunicarse con Marte cada vez que emite. (Sí, Marconi se aprovecharía de los descubrimientos de Tesla, pero de esto ya hablaremos más adelante).

Lejos de que las teorías de la conspiración, las invasiones alienígenas, búsquedas de santos griales, etc. quedaran como cosa del siglo pasado, este siglo sigue dando de sí para fabular con teorías conspiratorias. Lo que más revuelo ha levantado han sido las instalaciones del HAARP en Alaska.
Se trata de 180 antenas de alta frecuencia capaces de transmitir 3,6 MW, 10 MW a máxima potencia y ocupa 14 hectáreas de terreno, con un coste anual de 250 millones de dólares.
Sus siglas refieren a "High Frecuency Active Auroral Research Program" y se trata de un programa de investigación de la ionosfera (capa de partículas desprendidas de la magnetosfera que entran en contacto con las radiaciones solares, generando los efectos de la Aurora Boreal).

Instalaciones del HAARP en Alaska

Las investigaciones del HAARP se basan en el estudio de la ionosfera y los problemas que se hallan en ella para usarla como medio de transmisión de radiofrecuencia.
La ionosfera aun se usa para trasmisiones de televisión y radio, como la VOA estadounidense o la británica BBC. Usando esta capa de la tierra pueden enviar ondas de emisión a larga distancia, y estas suelen ser captadas por antenas parabólicas.
Actualmente las emisiones a larga distancia prefieren enviar la señal repetida a satélites que navegan alrededor de la tierra.

Los teorizadores de la conspiración alertan de que el HAARP pueda ser usado como arma de destrucción de satélites, de control del clima (capaz de provocar cataclismos como terremotos o maremotos), e incluso control mental o, como no, el imprescindible "comunicador con el espacio exterior".
Todo ello surge a raíz de las acusaciones que el gobierno ruso lanzó contra los Estados Unidos de América por el uso de sus instalaciones. Los acusaron de la ola de calor que a finales de los noventa provocó el doble de muertes que en cualquier otra época.
No obstante, los rusos cuentan con el SURA, un proyecto similar al HAARP, pero diez veces más potente. Resultan poco creíbles sus acusaciones, entonces, ya que ellos (de ser cierto) habrían podido provocar cataclismos mayores, y siendo diez veces más potente...
Pero nada más lejos de la realidad. Estos grandes despliegues de medios tecnológicos no sirven para otra cosa más que para la investigación y el desarrollo del mayor aprovechamiento de los medios naturales con los que contamos en nuestra tierra.
Un dato que hunde cualquier teoría conspiratoria es la cantidad de energía que nos llega en forma de radiación y calor desde el espacio, que nos manda nuestro sol. La radiación solar que nos llega a la tierra es tan superior que genera las tan famosas auroras boreales, entrando en contacto con la ionosfera.

En Europa tenemos el EISCAT, exactamente en Noruega. Éste, por falta de conocimiento seguramente de los conspiradores, aun no ha sido salpicado por ninguna teoría extravagante que trate de explicar su funcionamiento de forma escabrosa y apocalíptica.

Muchos de esos centros son tomados como base de estudios por proyectos como el CM-SAF "http://www.cmsaf.eu/EN/Home/home_node.html" encargado de predecir el clima y reflejar la radiación (y por tanto energía) solar que cae sobre la tierra.

Estos centros NO generan haces de energía capaces de destruir planetas ni de provocar terremotos (pues la misma energía enviada por el sol lo haría a la escala que nos llega). Tampoco generan extravagantes nubes como los que muchos alterados han tratado de colgar en Youtube. Fenómenos meteorológicos que el científico David R. Cook describe coherentemente en la revista digital "Ask a scientist" (algo que muchos deberíamos hacer antes de creernos cosas raras) como el calentamiento de grandes masas de aire que corta la condensación del agua (nube) a entre 4 y 6 km. de altura (altostratos) y dejando esta bonita estampa:

Bonitos Altostratus

Simple aparición de Altostratus


Estas imágenes tan cotidianas para el resto del mundo son una prueba irrefutable de que el HAARP manipula el clima para los teóricos de la conspiración.

¿Cómo detectar teóricos conspiradores que inventan chorradas? Fácil. Cometen cantidad de errores ortográficos, hablan de personas desconocidas, que no se encuentran si se buscan por Google, o si se encuentran nada tienen que ver con el cargo que esos teóricos dicen que poseen, a todo lo llaman "nubes", no distinguen entre altostratus, altocumulus, cumulostratus, cumulunimbus, cirrus... todo son nubes y todas son susceptibles de ser creaciones del HAARP (porque para ellos apenas existe el SURA y el EISCAT les es completamente desconocido), usan expresiones como "¡despertad!" o "¡abrid los ojos!" y suelen ir acompañados por un pequeño fragmento de la biblia que ni ellos saben descifrar...

¿El último objetivo de los teóricos de la conspiración? El SBX-1. Una base marítima móvil usada como radar que puede detectar lanzamientos de misiles desde un radio de 4.000 kilómetros, usando el mismo sistema de radiofrecuencia VHF y UHF que el HAARP, el SURA o la Torre Tesla.

SBX-1

¿Por qué ahora SBX-1?
Bueno... los teóricos de la conspiración tenían que buscar otro objetivo ahora que HAARP ha sido desmantelado este verano por su alto coste (recordemos, 250 millones de dólares anuales) y su escasa utilidad. El SBX-1 le sale más barato al ministerio de defensa de los USA y al bolsillo de los contribuyentes.

Si entendemos que nuestro microondas puede generar rayos (sólo hay que meter aluminio y ponerlo en funcionamiento para comprobarlo), y funciona a una potencia de 2000W, echad cuentas si estos aparatos funcionan a 10 MW (10000000W):

Laboratorio de Nikola Tesla y bobinas de alto voltaje a altas frecuencias

Fuera conspiraciones, ya conocemos el funcionamiento de la ionosfera, transmisiones de radio, detecciones de objetos móviles, radares, hornos microondas, la televisión, internet mismo y los 4G de nuestros teléfonos móviles... si nada de eso nos parece de ciencia ficción... el HAARP, el SURA y el SBX-1 no deberían parecérnoslo.

Consejo: leed más, no solo a los apocalípticos. Buscad las fuentes reales y primitivas, las primeras, las que informan, no las que inventan. Nombres reales de personas reales. Da igual lo que acabéis creyendo, da igual si os convence más que esas instalaciones de investigación científica son una tapadera para contactar con reptilianos, lo importante no es lo que uno cree, lo importante es que uno tenga dónde decidir qué creer. La información es poder. Informaos.

lunes, 14 de octubre de 2013

Materia y energía más allá de la vida.

Antoine Lavoisier en el siglo XVIII ya anunció que la materia ni se genera ni se destruye, solo se transforma. Algo que compartió con Mijail Lomonosov, quien 40 años antes ya lo había experimentado tras comprobar que después de una reacción química, la materia resultante era la misma que la existente anteriormente a dicha reacción.

A esta teoría se la conoció como la Teoría de la conservación de la materia. Y se da por válida desde entonces.
Sin embargo, Einstein (como no) fue un paso más allá, y añadió a dicha fórmula de conservación su equivalente en energía.

Es decir, Einstein observó que existía cierta parte de materia que sí podía variar tras una reacción química, y es que si dicha reacción genera una energía, esto es porque parte de la materia queda desprendida para generar esa energía.

Para poner un ejemplo práctico visual. Si tenemos dos cantos rodados, dos piedras de río, redondas, y las friccionamos, las hacemos chocar, de ellas se desprenderán chispas, producidas por el roce entre ellas, y si al cabo de poco tocamos la zona con la que han friccionado, notaremos que están bastante calientes, dependiendo de la fuerza empleada incluso quemarán.

Ese calor es la energía desprendida de la pérdida de materia que ha supuesto chocar ambas piedras, al igual que las chispas desprendidas.

En ese sentido, la equivalencia del resultado de la materia y la energía será la misma cantidad. Es decir, que la materia se transforma en energía, y la energía produce un cambio en el ambiente.

Si lo traducimos al cuerpo humano, aunque a algunos les queda lejos eso de que el cuerpo humano pueda generar una bioelectricidad equivalente a una pila de 140 voltios, que genera una energía calórica de 25 kilojoules, la verdad es que científicos ya están experimentando la forma de poder aprovechar esa energía que nuestro cuerpo genera para hacer funcionar otros aparatos (y de esto es posible que hable en breve).

Por lo pronto... por figurarse qué podría pasar con nuestra energía y nuestra materia al morir... Bueno, no hay que figurarse mucho.
Nuestra materia se descompone, se funde con la tierra, con el aire, las partículas se desprenden y se separan de nuestro cuerpo, y al quedar liberadas, forman gases (metano en su mayoría) que se acumula en el suelo... que puede llegar a generar una energía concentrada tal que pueda producir los famosos fuegos fatuos.

En efecto. Lo que muchos tienen por ultramundano y esotérico, brujería o inexplicable, o incluso la propia aparición del alma humana, la ciencia lo explica.
Los fuegos fatuos son combustiones de los gases acumulados en el subsuelo generados por la descomposición biológica de los cuerpos.
Si alguna noche paseáis por un cementerio y veis un fuego tenue en la tierra, no salgáis corriendo con las manos en la cabeza exclamando alaridos, posiblemente estéis frente a un fenómeno natural de combustión de gases del subsuelo producida por la descomposición de la materia, o bien por la inflamación de ciertas materias, como el fósforo, también por la putrefacción.

Y de todo ello me sirvo para decir que finalmente, cuando morimos, toda esa energía queda ahí, permanece, no se va a otro mundo, sino que sigue fluyendo en este.
Y si sigue fluyendo, alimentará a otros seres, de algún modo, nuestro cuerpo alimentará la tierra, la hará fértil de nutrientes, para que crezcan árboles. Así mismo, gusanos se alimentarán de nosotros, para alimentar a pájaros, que se servirán de la energía que les dé para seguir volando...
Y la energía que se desprende de nosotros, al descomponernos, al dejar de movernos, seguirá fluyendo, también, hasta... ¿Quién sabe? Alimentar la capa de ozono, alimentar la ionosfera, alimentar la magnetosfera, alimentar una estrella, permanecer en la tierra hasta que esta sea engullida por el remanente de supernova de nuestro Sol cuando estalle... y este remanente incendie una bolsa gaseosa y cree una nebulosa de la que empiecen a nacer nuevas estrellas y nuevos sistemas planetarios... etc.

Parece ser, que si la energía siempre sigue siendo la misma... es paradójico hablar de el fin de la vida, si el principio de la vida es la energía.




viernes, 6 de septiembre de 2013

El bosón de Higgs ("la partícula de Dios").

Primeramente, quiero expresar mi pesar a aquellos quienes han creído que esta partícula va más allá de lo comprensible e imaginable, que nos acerca a Dios, a la creación, y a todas esas cosas tan chulas que se generan alrededor de algo que no se ha difundido con demasiada claridad para personas medias.

El bosón de Higgs no guarda ningún secreto y poco misterio.
Peter Higgs en 1964 elaboró la teoría del campo de Higgs, por la cual se explicaba el por qué de que unas partículas elementales (no divisibles) como los quarks y los electrones tuvieran una masa tan súmamente diferente. (Un neutrón, compuesto por quarks, puede llegar a pesar 350.000 veces más que un electrón. En proporción, sería la diferencia entre una sardina y una ballena).

¿Por qué esta diferencia tan abismal entre partículas no divisibles?
Higgs explicó que el universo estaba compuesto por un campo invisible (algo parecido a la antimateria [de la que estaré encantado de hablar más adelante], pero que interactúa de forma distinta con las partículas).
Este campo invisible, el campo de Higgs, actuaría con las partículas como el agua actúa con los peces. A mayor peso, volumen, masa, mayor interacción. Una sardina se mueve con mayor velocidad que una ballena, pues ofrece menor resistencia al agua.
Al igual que los peces, los quarks ofrecerían mucha mayor resistencia sobre el campo de Higgs en el universo que los electrones, más livianos.

Los fotones, partículas de luz, no ofrecerían resistencia con este campo, compuesto por la famosa partícula mal llamada "partícula de Dios", ya que no posee carga eléctrica ni carga de color. (Recordemos que la magnetosfera [de carga eléctrica], tanto la terrestre como la de los demás planetas, sí reacciona a los fotones [partículas de luz] en sus polos. Estas reacciones llevan a formar serpentinas coloreadas como cortinas en el cielo que conocemos como Auroras).

¿Cómo descubrir una partícula que no se ve, o que posee un tiempo de vida tan efímero?
He aquí uno de los mayores problemas. Usando un acelerador de partículas para hacerlas colisionar (el CERN ha usado dos protones para acelerarlos y colisionarlos entre sí para poder estudiar algo parecido al fenómeno del Big Bang) se puede llegar a ver el comportamiento de las partículas subatómicas tras su descomposición. La energía generada por elementos tan sumamente minúsculos y tan repartidos por todo el universo aun hace estremecer a muchos, pues sería similar a la generada por unas cien centrales nucleares. De ahí el miedo a la inestabilidad. Incluso se ha hablado de la posibilidad de generar un agujero negro.
Bien, dejando de lado temores apocalípticos, en Julio de 2012 y posteriormente en Marzo de 2013, la comunidad científica ha dado cuenta tras sendas pruebas de la existencia de una nueva partícula, efímera, de apenas un yoctosegundo de vida, que podría coincidir con el famoso bosón de Higgs. (De confirmarse segúramente el premio nobel iría diréctamente a Peter Higgs, pues darían con la carencia que tiene el actual sistema atómico para explicar la masa de sus partículas. De ahí su importancia).

Esta partícula invisible, incolora, efímera y repartida por todo el universo formando el campo de Higgs, sería la que al interactuar con las demás, como una resistencia, aportaría la masa que tienen (ya que los quarks, que forman protones y neutrones, teniendo el mismo tamaño que los electrones, son mucho más masivos. El tamaño no tiene nada que ver en ese sentido).
Del mismo modo que los fotones interactúan con las demás partículas, generando luz tras atravesarlas, los bosones de Higgs interactuarían como resistencia, aportando masa a las demás partículas, haciendo más lentas a las más masivas y más rápidas a las menos.

¿Por qué el mal logrado nombre de "Partícula de Dios"?
Bien. Peter Higgs llamó a su bosón "The Goddamn particle" (la partícula maldita). Un error de traducción o una variación en su bautizo da como resultado "The God particle" (la partícula de Dios). Esto ha dado a muchos pié para alzar la voz al cielo y clamar por la existencia de un poder superior y no comprensible por el humano que ha querido dejar huella en la creación, y cuyo aporte máximo ha sido una partícula que daría forma y sentido a todo.
Nada más lejos de la realidad. El nombre viene por una mala traducción o una simplificación de "la partícula maldita" (dicha así por que hasta ahora era imposible detectarla).
El resto, por el momento, serviría para dar validez a la teoría (que sigue siendo teoría) de Higgs sobre la velocidad y masa de las partículas.

Importante, muy importante, pero hasta ahora poco más secreto guarda.
Lo que se descubra más adelante aun está por llegar.

Imagen tomada tras la colisión de dos partículas.