jueves, 30 de junio de 2016

¿Oliva o aceituna?

Muchos españoles nos hemos preguntado alguna vez la diferencia entre oliva y aceituna para describir una aparente misma realidad, el fruto del olivo (o aceituno).

Algunos alegan que la diferencia reside en el color del fruto, el más oscuro aceituna, el más clarito oliva. Otros creen que la diferencia está en la zona geográfica en la que se hable. Incluso los hay que tratan de hilar más fino y dicen que lo que las distingue es que la aceituna es la que se usa para hacer el aceite y la oliva el fruto que se consume tal cual.

Lo cierto es que tanto oliva como aceituna es exactamente lo mismo, el mismo fruto, sin ninguna distinción. Lo único que distingue una de la otra es la etimología de la palabra.

Oliva procede del latín (préstamo del griego) oliua, mientras que aceituna procede del árabe zaytunah. No hay más secreto... bueno, sí. Algunos diréis ¿pero por qué se usa una más que otra en según qué región?

La respuesta es clara y sencilla, por el uso del latín y el árabe en la Península Ibérica durante la convivencia entre las diferentes culturas que coexistieron en el territorio.
Todo viene por una confluencia de palabras por el desgaste del latín (que acabó generando la lengua castellana).
En un momento de la historia de nuestra lengua, tanto la palabra para designar aceite en latín "oleum" y la que designa ojo "oculum", por el desgaste de la lengua acabó formando palabras muy parecidas entre ellas: Oleum>oleo>olio>oillo>ojlo / Oculum>oculo>ojclo>ojlo>ojo.

En el momento en que ojlo (aceite) y ojlo (ojo) se confundían, los hablantes de ese castellano naciente (o latín desgastado) buscaron otra palabra para designar una misma realidad. Así, como en árabe tenían otra palabra para designar el "ojlo" que venía del "oleum", la tomaron para diferenciarla del "ojlo" procedente del "oculum". La palabra árabe para designar el "oleum" latín era "azzayt", de ahí azaite y por fin aceite.

¿Por qué se usa, por ejemplo, más la palabra "oliva" que "aceituna" en Cataluña que en Andalucía o Castilla?
Pues porque el territorio de donde nació la lengua catalana estuvo menos en contacto con el árabe durante la edad media que el territorio de habla castellana, por lo tanto el catalán es una lengua más conservadora con respecto al latín que el castellano.

"Oleum" acabó dando "oli" en catalán. Mientras que "oculum" acabó siendo "ull".
El gallego también toma la palabra aceite para designar "oleum", mientras usan "ollo" para "oculum". (Nótese la proximidad dentre "ollo" y "olio").

Como hemos podido comprobar, no existe ninguna diferencia entre aceituna y oliva más que la procedencia de la palabra en sí.
Y es que la lengua tiene estos mecanismos y muchos más para sustituir palabras que suenan igual, o cambiar una palabra que nos asusta por otra para no producirnos angustia al pronunciarla. Pero de estos cambios y mecanismos de la lengua hablaré más adelante.

Olivas y aceite
(extraída de nutricionistaencasa.com)

martes, 7 de junio de 2016

Agresión a dos mujeres y ataque ideológico:

Hace dos días una carpa de apoyo a la proyección de los partidos de la selección española en Barcelona sufrió un ataque,  cuyo resultado fue la agresión (tanto verbal como física) a dos mujeres que la custodiaban y daños en la pequeña instalación.

Se le está dando mucho bombo a la noticia porque se trata de un ataque ideológico (o más bien se le ha dado ese enfoque), ya que eran jóvenes independentistas catalanes quienes perpetraron el ataque con gritos como "pu*as españolas, fuera de aquí, os vamos a matar", a lo que posteriormente arremetieron contra las ocupantes de la carpa con golpes, puñetazos y empujones para sacarlas de la vía pública.

Lo que más me asombra es que parece que el mundo se ha centrado en ese ataque ideológico, pero... ¿qué hay de la violencia de género? Es decir, la escena, aparte de ser un ataque contra una ideología diferente a la independentista catalana, es, aun más visualmente, un ataque de hombres contra mujeres. Hombres insultando y golpeando a mujeres, humillándolas y pegándolas. ¿No cabría, pues, remarcar también que se trató de un acto de violencia machista?

Planteo esta pregunta porque pienso que el resultado no habría sido el mismo si hombres fornidos hubieran sido los que custodiaran aquella carpa el día 5 de este mes en la Meridiana, Barcelona. Pienso que las personas (por llamarlas de algún modo) que se envalentonaron a pegar y tratar de sacar de la vía pública a aquellas dos mujeres eran simplemente unos cobardes con complejo de inferioridad que se sintieron insultados porque hay más gente en el mundo con valor a proclamar sus ideas y libertades y, más aún, sin necesidad de sentirse arropados/as por una multitud.

Llevo 13 años viviendo en Barcelona, y es una ciudad que trata siempre de alejarse de injusticias, agresiones y malos tratos. Es una ciudad cosmopolita que siempre ha intentado tener por igual a todas las culturas y no menospreciar a aquellos quienes tienen ideologías distintas.
Considero que el ataque que aquellas mujeres y la carpa de apoyo a la selección española de fútbol sufrieron no fue de independentistas contra España (he conocido miles de personas independentistas a lo largo de mi vida y guardo buena amistad con muchos de ellos, y a ninguno de ellos se les ocurriría ni por asomo hacer algo semejante), sino de unos energúmenos que suelen confundir la libertad con la tiranía, la igualdad con el sometimiento y la fraternidad con el fascismo. Porque recordemos que el fascismo tanto viene de un lado como del otro.

Por lo tanto, considero que este ataque no debería servir para que ahora miles y miles de españófilos salgan a la calle con consignas fascistas contra el separatismo catalán, alimentados por el enfoque de odio con el que muchos medios puedan hacerse eco de la noticia.

Preferiría, por el contrario, que todo el mundo pudiera de una vez sacar la bandera que le venga en gana, hablar sobre sus ideas de un modo pacífico y sin agresión alguna. Que la gente no tuviera que ir con miedo a ser zarandeados, vapuleados o vilipendiados por cuatro exabruptos energúmenos con ideas distintas. Y, de paso, que todo aquel que presenciara una pelea o agresión en condiciones desiguales entre ambas partes trataran de hacer todo lo posible por evitar daños mayores.

Considero que esta ciudad tiene el suficiente sentido común para que no vuelva a repetirse algo así.

Fuente de la noticia:
http://www.elmundo.es/cataluna/2016/06/05/5753eb24e2704ec5708b461e.html

miércoles, 16 de marzo de 2016

Estafa telefónica "euromillones".

Aunque esta estafa no es novedosa, sí quiero alertar a toda la población de una nueva oleada de estafa telefónica en referencia a una supuesta participación en los euromillones.

El proceder es el siguiente:

Supuestamente llaman a 100 personas para "premiarlas" con unas participaciones en el sorteo de los euromillones. Lo primero que te preguntan es si conoces el sorteo -¿quién no lo conoce?- y posteriormente te preguntan si conoces el eslogan. Te dan dos o tres opciones (haciéndote creer que participas en un concurso) y si aciertas el eslogan, te premian con esas participaciones...

Las posibilidades que me dieron a mí eran: 1- La vida es móvil (eslogan de Vodafone) y 2- Millones a montones (eslogan inventado, puesto que el último eslogan de Euromillones es "El premio es tu libertad").

Escogí la segunda opción para ver como continuaba la cosa. Obviamente me dijeron que acerté (la gracia está en que escojas lo que escojas, siempre aciertas). La mujer al otro lado del teléfono continuaba su soliloquio bien estudiado en el que no te daba pie a réplica, te decía que ibas a tener unas 88 participaciones en el próximo sorteo de los euromillones... y mientras seguía hablando me puse automáticamente a buscar por internet. Tuve que cortarla de golpe al ver la noticia referida en el diario ABC "La estafa telefónica de venta de boletos de Euromillón".

En ese momento le dije a mi interlocutora: "Disculpe que la interrumpa. Estoy ahora mismo leyendo que la Guardia Civil alerta a la población sobre la estafa de estas llamadas. Noticia publicada en el ABC".
La mujer al otro lado del teléfono se puso nerviosa y dejó la cortesía de lado para decirme que quién me creía yo para cuestionar su trabajo, y que había vendido lotería hasta a la propia Guardia Civil y hasta a curas... y continuó diciendo "obviamente que tenemos que pedir un NÚMERO DE CUENTA BANCARIA porque se nos tiene que ingresar un mínimo..." ¿Un mínimo? ¿Pero no era un concurso, no era un premio?

Entonces, yo, continuando con mi tono educado y relajado le dije: "Es que si comenzarais vuestro speech diciendo que sois una peña de apuestas que buscáis nuevos socios y que la participación en esta peña es de 55 €, no estaríais engañando a nadie".

La mujer me interrumpió bruscamente y de forma nerviosa, trataba en todo momento que no tuviera el control de la conversación (es lo que suelen hacer cuando tratan de venderte algo que no quieres a toda prisa para que cuando quieras decir "no" ya lo tengas instalado en casa). Dijo algo así como "si quieres quedarte toda tu vida para barrer calles tú mismo, hala" y me colgó.

Me sentí satisfecho y tranquilo. No sólo no consiguieron estafarme, sino que perdieron los nervios, se molestaron y no consiguieron su objetivo, estafar a otra persona más.

Exhorto a todo el mundo a que informe sobre esta estafa que lleva tiempo castigando a muchos en nuestro país y a que se comparta la noticia.

Fuente del ABC:
http://www.abc.es/local-navarra/20140805/abci-estafa-venta-boletos-telefono-201408051200.html

miércoles, 24 de febrero de 2016

Hotel Continental Barcelona: el pequeño Versalles.

Fue en un supermercado donde conocí a Pilar, la propietaria del Hotel Continental Palacete de Barcelona.

Simplemente me dijo que desde que un día se encontrara mal del estómago y probara un arroz hervido de ese supermercado, se convirtió así en asidua de éste. Gracias a esa anécdota, a esa vivencia, pude conocerla y, de su mano, conocí su hotel, una pequeña joya de estilo barroco imitación a escala del palacio de Versalles francés.

Nos invitó, con toda su sinceridad y bondad, con ese aura que envuelve a las buenas personas, a mí y a mi novia, a conocer el Hotel y a cenar en él el bufé que ella misma prepara con la ayuda de su cocinera.

- "me he especializado en cocina al microondas, ¿sabes? No te imaginas lo delicioso que sale la comida así y el ahorro que supone de tiempo y dinero".- Me explicaba Pilar Vallet, casi sin poder imaginarme lo que había conseguido esa señora con sus ideas y su empeño.

Al llegar a la Rambla Catalunya 30 de Barcelona, pleno centro y localización de grandes hoteles, teatros y boutiques, la misma entrada al hotel que hace esquina con la calle Diputació nos dejó un poco asombrados.
Sí, tenía pinta de lujo. Una gran alfombra roja conducía al primer piso por unas escaleras de mármol flanqueadas por estatuas y coronadas por una cúpula con una colorida vidriera. Pasando una puerta, a la derecha, quedaba la recepción. Barra de madera y mueble llavero de estilo clásico... y lo mejor estaba por llegar.

Escalera de ascenso a la recepción

Escalera, desde el primer piso
Pilar apareció por el pasillo que distribuye las estancias del hotel, pues tiene el hotel como por su propia casa y le encanta acoger a sus huéspedes como si se hallaran en su hogar. Y así nos hizo sentir cuando nos contó su historia, mientras nos enseñaba el certificado que acredita a su familia como familia hotelera desde 1898.

Pasillo distribuidor habitaciones
- "Este palacete, anteriormente conocido como Casa de Fabra, data del 1863 y antes se encontraba en medio del Paseo de Gracia. Al hacer transitable la calle decidieron trasladarlo íntegro a esta esquina."- Y a continuación nos cuenta la anécdota:- "con la reurbanización de Barcelona del Plan Cerdà, los urbanistas trataron de convencer a la propietaria de la entonces Casa de Fabra de que no podía permanecer en aquella localización. A la propietaria original no le gustaba mucho la idea de desplazar su palacete, le encantaba su ubicación, pero le propusieron reubicarlo en una esquina, en la Rambla de Catalunya. Ella a cambio pidió que la calle con la que hiciera esquina fuera la más ancha de las transversales y, como por la calle Aragó pasaba el tren, lo emplazaron en la calle Diputació. Ella al principio se mostró reacia, pero al comunicarle su nueva localización les dijo: '¿Veis? ya os dije que soy una mujer fácil [de convencer]'"-

En 1999 Pilar vio el anuncio de la venta del edificio en un diario, y con su tenacidad y su visión creyó en su proyecto y se hizo con el edificio. Ella, que había quedado fascinada con la majestuosidad del palacio de Versalles, siempre soñó con la posibilidad de crear algo similar en Barcelona.
Tres años más tarde, después de obras de reforma, decoración, organización y días de trabajo y esfuerzo, el Hotel Continental Palacete abría sus puertas al público.

Salón comedor (la joya de la corona)
- "¿Se encargó usted misma de decorarlo así, tal cual está?"- le preguntaba mi novia asombrada al entrar al salón comedor del hotel, copia en pequeño del salón principal del palacio de Versalles.
- "Sí, yo misma me encargué de la ubicación y planificación de las habitaciones, de la decoración..."- Y en ese momento decide enseñarnos una habitación. Le pidió la llave de una de las habitaciones a su recepcionista y nos condujo a verla. Entramos desde el salón y... era increíble. Aquel lugar sorprendía a cada decímetro cuadrado que avanzabas.

Entrada a una habitación desde el salón
La habitación constaba de hasta tres pequeñas estancias. La primera, un pequeño salón, la segunda, dónde se encontraba la cama, con tonos dulces rosados, al modo de una cámara de una princesa, y a la izquierda, un cuarto de baño, todo ello aprovechando al máximo cada ángulo de aquel edificio.

Detalle de una de las habitaciones

Finalmente nos condujo a la sala donde se sirve el bufé, a disposición de los clientes las 24 horas. Ella también se encargaba del menú, de la organización de los alimentos, postres... y confesaba disfrutar innovando en la cocina.

Salón de bufé 24 horas
Quien quiera ver un trozo de Versalles en Barcelona, tiene obligada la estancia en el Hotel Continental Palacete... y quien quiera descubrir más acerca de su historia y lo que hace grande ese precioso lugar, debe conocer a quien lo hizo posible, Pilar Vallet. Ella es capaz de hacer cambiar la expresión de la gente de "nos volvemos al hotel" a "nos volvemos a casa".
Poca gente, con tan grandes ideas, que haya desempeñado tanto esfuerzo y dedicación para lograr algo tan hermoso como el Hotel Continental resulta, a la vez, tan entrañable y cercana, sencilla y amable como lo es la dueña de dicha maravilla.

lunes, 21 de diciembre de 2015

La falta de comprensión alimenta el poder del PP.

Es un hecho, una realidad, que la torpeza, la falta de información (o información mal intencionada o mal interpretada), la ignorancia o la dificultad de comprender la situación en nuestro país ha llevado a muchos, especialmente a personas de edad avanzada, a votar al Partido Popular.

Y no es que me lo invente, a los hechos me remito.
Ayer pude comprobarlo, con cierta pena, al ver como una enternecedora señora me confesaba que votaba al PP porque era "quienes le pagaban la pensión".
Yo me callé, no quise entrar en debate ni política alguna. Quise dejar a aquella señora que ejerciera su derecho libre de voto, ya que entendía que cualquier intento de hacerle ver a aquella abuelita que su Partido Popular no sólo no le estaba pagando su pensión sino qué, además, había pagado el rescate de la Banca Privada con 61.000 millones de euros de los 67.000 millones reservados para las pensiones, iba a ser inútil.

En efecto, esa señora no sabía que estaba votando a quienes han dejado a personas necesitadas cobrando 31 euros mensuales cuando antes cobraban 430. Ciertamente, esa señora desconocía que su pensión corre un serio peligro pues el PP ha usado el 92% de los fondos reservados a las mismas (dinero público) para el rescate de los bancos (dinero privado).

Estoy casi seguro de que si esa señora conociera la dimensión y gravedad de esos datos, no sólo no habría votado al PP, sino que, además, la habría visto indignada y preocupada al ver que 7 millones de españoles quieren volverle a colocar en el poder.

Ayer mismo también pude escuchar otro motivo por el cual otra persona decidió votar al PP. "Nos ha sacado de la crisis", decía una adorable abuela (a la que le tengo un especial cariño).
Por muchos es sabido que el PP no nos ha sacado de ninguna crisis (sólo habría que preguntar a los más de 4 millones de parados, a los más de 125.000 emigrantes a otros países en el último año en busca de las oportunidades que no les brinda España [llegando a los 2 millones], a los desahuciados, a los que no tienen para pagarle unos estudios a sus hijos, o ni siquiera pueden costearse el alimento...). El PP no sólo no nos ha sacado de la crisis, sino que ha sido el mayor culpable de ella, por la brutal corrupción y malversación de fondo público, y por anteponer el pago de la deuda externa al estado de bienestar.

Estoy seguro que si estas entrañables personas conocieran realmente lo que supone votar al PP, no lo harían. Y me temo que gran parte de culpa de que los mensajes no lleguen con la suficiente claridad la tenemos todos un poco.

Empezando por los medios de comunicación, que transmiten la información de forma difusa, confusa, y en ocasiones manipulada o con intenciones ocultas.
Seguido por los propios políticos, que mienten, manipulan y tergiversan la información a su conveniencia.
Y acabando por nosotros mismos, quienes en vez de hablar claro con la gente mayor: "es usted libre de votar, señor/señora, pero el PP se ha gastado el dinero de su pensión...", nos resignamos a que piensen algo totalmente falso.

Pero en este país ocurre lo que siempre ocurre, y hasta los mensajes sencillos pueden convertirse en un arma de doble filo. "Piense usted que los otros tampoco son mejores... que nunca condenaron el terrorismo de ETA... que son muy afines al gobierno de Venezuela... que están a favor de un referéndum vinculante para decidir sobre la unidad territorial de España...".

Al final, me temo que no se trata de información o desinformación, sino que, simplemente, se trata de convicciones. Al fin y al cabo muchos estamos dispuestos a no entender lo que se nos dice por tal de seguir creyendo en nuestras convicciones. Y eso sí que es algo de lo que casi todos somos un poco culpables.

Imagen extraída del diario online "Público"

viernes, 30 de octubre de 2015

Salvador Sostres la lía de nuevo. (Defensa a la gente de pueblo)

El pseudoperiodista Salvador Sostres, redactor del panfleto desinformativo ABC, ha vuelto a dejarnos unas cuantas perlas con motivo del partido de fútbol Villanovense-F.C.Barcelona.

Esta vez les ha tocado recibir a los habitantes de los pueblos.
El que ya soltara perlas como "deberían prohibirles la entrada a las mujeres en los restaurantes caros" o "el que no trabaja es porque no quiere" ha vuelto a dejarnos perlas tales como:

"Estas fases previas de la Copa del Rey tienen mucho  de 'siente un pobre en su mesa' y de 'todo el mundo puede si lo intenta'. Hay quien lo encuentra bonito y a mí me parece deplorable, porque ni todo el mundo puede, ni es agradable cenar con un pobre, ni puede mantenerse el orden si todo el mundo empieza a intentarlo. Una hora antes del partido ya no cabía nadie en las gradas, en esta clase de entusiasmos de la gente que no vive en las ciudades"

Estas palabras iban dirigidas a los habitantes de Villanueva de la Serena (Badajoz). Trata a sus habitantes de pobres desagradables de recibir en la mesa (o en el campo de fútbol). Una gran metedura de pata por parte del periodista barcelonés, ya que el tipo de entusiasmo que vilipendia se vive tanto en el campo como en las ciudades.
Yo mismo, como habitante de Barcelona (ciudad de la que tanto alardea de pertenecer este pseudoperiodista), he visto ciudadanos de la ciudad condal romper semáforos, estampar botellas de cristal contra el pavimento, pegarse entre ellos, escupir, gritar, quemar papeleras y contenedores de basura, lanzar bengalas y otros proyectiles pirotécnicos contra personas, asomar casi todo el cuerpo por una ventanilla del coche a gran velocidad enarbolando banderas por las calles principales de la ciudad... niños gritando entre la rabia y la euforia, etc. por el mismo motivo que los villanovenses ponían cara de felicidad y entusiasmo, vitoreaban su equipo y hacían cola para ver el partido que enfrentaba históricamente a su equipo contra el considerado el mejor equipo del siglo XXI. El fútbol.

No quiero crear tampoco una falsa imagen de la preciosa y generalmente cívica y cultural ciudad de Barcelona, que nadie crea que por cuatro mentecatos que no saben celebrar las victorias ni aprender de las derrotas (o escribir en diarios) todos los ciudadanos somos iguales, nada que ver. Sólo trato de defender la actitud enfática y de ilusión de los habitantes tanto de Villanueva de la Serena como de cualquier otro pueblo de la geografía española.

A Sostres, por decirle algo, le diría que más mendigo es él por no saber ver más allá de su propio ego e ignorancia. Hay mucho que aprender de los habitantes de los pueblos de España, primeramente, porque nuestra cultura está arraigada a esos pueblos, y segundo, porque a coraje, fuerza, valor, ímpetu y sí, conocimiento, no les gana nadie.

El vehemente pseudoperiodista pudo no haber continuado propinando improperios, pero continuó arremetiendo contra los villanovenses del siguiente modo:

"Cada vez que las cámaras enfocaban al público, mi mujer hacía comentarios sobre lo afortunados que hemos sido. La vida sonríe en la ciudad y todo fluye ligero y amable. En los pueblos pasa la vida más lenta. Por eso las pieles de sus gentes son más gruesas y las facciones más duras y las miradas más penetrantes, como si a cada instante tuvieran el presentimiento de la muerte".

Cuanto menos aberrante. Es sorprendente que llegados al nivel de civismo y respeto que se ha llegado en nuestro país, se tolere y publiquen cosas tan estrepitosas como los comentarios insultantes de los que tanto alardea este sujeto. Y lo peor de todo, que sean publicados en medios tomados por serios como un periódico de nivel estatal.

¿Afortunados que han sido su mujer y él de vivir en una ciudad? Eso es porque no tienen la fortuna de haber conocido un pueblo. Si hubiera corrido esa suerte, sabría que en los pueblos la vida fluye mucho más amable y la sonrisa que se destapa en ellos es mucho más sincera y perdurable.

Por cierto, he de decirle también al columnista del ABC que he visto mucho más presentimiento de muerte en la ciudad que en el pueblo. Aun diré más, estando en los pueblos nunca he percibido ese presentimiento, mientras que en las ciudades casi aflora en cada esquina.

Desde este pequeño rincón denuncio públicamente el derroche de odio de Salvador Sostres hacia cualquier ser vivo que no se parezca a él.

Os dejo con un tweet de José Manuel Calderón, baloncestista ilustre de la localidad de Villanueva de la Serena, dirigido a Salvador Sostres: "Nosotros sí tenemos suerte de que tu mujer y tú viváis en una ciudad".

martes, 4 de agosto de 2015

Ficciones (14): Tarot, capítulo final.



EL MUNDO


El Mundo, carta de Noelia.

Pero si la felicidad la podía obtener de aquello más cálido y cercano... ¿para qué iba a centrarme en lo frío, distante y doloroso?
La felicidad no se trataba de eso, y debía encontrar la mía propia.
Empecé a centrarme en mí y mi entorno, a hacerlo más acogedor y un lugar en suma en el que encajara más.

Mi trabajo empezaba a cundir. Funcionaba, y es que me estaba no sólo centrando en mí, sino que podía absorber todo aquello positivo que me envolvía.
La seguridad de Víctor, el orden y dulzura de Angie, las sonrisas sinceras de Mar, la música con la que de vez en cuando nos obsequiaba Pedro, las anécdotas de Sandri, el temple de Jesús o la calidez de Felipe, severo pero cálido. Ese hombre te hacía sentir parte de algo grande y eso era muy agradable.

Había decidido romper con el dolor del pasado y centrarme en lo hermoso, y a lo tonto fui descubriendo más cosas sobre mis compañeros:
A Sandri le gustaba más la montaña que la playa, le tenía miedo a los perros y serpientes y casi a cualquier animal salvaje y le apasionaba leer, así como imaginar a los autores de las novelas e historias que leía mediante sus lecturas.
Jesús coleccionaba postales de sus amigos de todo el mundo, así como tenía varios álbumes de fotos con amistades de viajes por todo el globo. Me sorprendió que una persona tan relajada hubiera visto tanto territorio. Lugares que incluso desconocía que existieran.
Una de las cosas por las que acabó de convencerle a Angie el trabajo en Barcelona fue el mar, le gustan los contrastes, así como la nieve en invierno y el mar en verano... a decir verdad, le gusta el mar en cualquier época del año.
Pedro conoce mucha historia y puede hablarte de cualquier época como si él mismo la hubiera vivido.
A Víctor lo conozco más de lo que quisiera, la verdad.
Y Mar tiene un humor alegre cuando empiezas a conocerla. No es tan gruñona como parece.

Estoy contenta de estar aquí, con esta gente. Hacemos un muy buen equipo.

EL MAGO


El mago, carta de Jesús.

Quizá lo bueno que he tenido es que no me he obsesionado con aquello que no he podido alcanzar. No sé si es una virtud o es todo lo contrario, pero me ha ayudado a no estancarme y quedarme sufriendo por aquello que no he sido capaz de conseguir.

Por ejemplo, no aspiro a obtener un cargo alto en ningún lugar, simplemente me quedo en aquel lugar en el que me siento cómodo. Si algo está bien ¿para qué cambiarlo?
Me encuentro bien y eso es lo importante.

Además... ya he visto que no tengo nada que hacer con Mar, por lo que he desistido en mi empeño por conquistarla.
Ahora siento curiosidad por Noe. Debe ser una chica de trato agradable y fácil, todo lo contrario que Mar, que no es que me resulte desagradable, sino que tratar con ella se me hace difícil y algo duro. Parece tan segura y guía tan bien todas las conversaciones que hasta parece que te somete a silencios cuando le place.

LA SACERDOTISA


La Sacerdotisa, carta de Angie.

No voy a extenderme demasiado en este suceso, pero sí que lo voy a mencionar porque atenta directamente contra lo que considero una relación sana.
Hoy me levanté antes que Víctor, que seguía en la cama durmiendo a pierna suelta. Me sorprendió que no se levantara antes, estando en su casa, y siendo el jefe del grupo editorial. Pero eso habría quedado en un segundo plano si no hubiera sido por la discusión que tuvimos porque me pidió, además, que hiciera el desayuno, cosa que habría hecho de buen gusto si me lo hubiera pedido de otra forma.

- Ya que te levantas hazme un café y déjame un par de tostadas preparadas. Hoy me pasaré por la editorial una horita más tarde.-
- Jajaja.- al principio me lo tomé como una broma.- Anda, levanta y desayunemos juntos, que llegaremos tarde.-
- ¿No me has oido? Me voy a quedar aquí una hora más.-
- ¿Y me pides que te haga el desayuno?-
- No, sólo que prepares café y tostadas.-
- ¡Ah! Vaya, pensé que también estabas ejerciendo de jefe en la relación.-
- ¿Relación? No corras tanto, sólo nos hemos acostado un par de veces para llamarlo relación.-
- ¿Pero qué dices, imbécil?-
- Bueno, ¿y ahora me insultas? Así desde luego no vamos bien.-
- No, desde luego que no. Me voy, prepárate tú mismo el café y las tostadas, que aun podrás tomártelo calentito.-

Y me fui de allí. Aquello me pareció denigrante, degradante, putrefacto y ridículo. Si me trataba así habiéndonos visto en tan pocas ocasiones... ¿Cómo iba a ser el día a día? ¡Ni de broma quiero algo así!

Por suerte puede evadirme de aquello leyendo la historia que Sandri me pasó. Al final resultó ser de Pedro... y ese chico... escribe realmente bien.

EL ERMITAÑO


El Ermitaño, carta de Mar.

Va siendo hora de hacer valer mi experiencia y mis aptitudes, creo que es el momento de abandonar esta editorial e irme a otra en la que pueda desempeñar un papel más importante, acorde con mis aspiraciones.

Voy a echar mucho de menos a toda esta gente, aunque no pienso cortar el contacto con muchos de ellos, por ejemplo, Sandri, Angie o Jesús. Son muy buena gente, los aprecio mucho y aparte de ser compañeros de trabajo son grandes amigos con los que puedo contar para lo que sea.

Les estoy muy agradecida a todos ellos y ahora lamento haberme puesto tan nerviosa y algo celosa de Angie, no merecía mi ira en absoluto. Desde luego que merece el cargo que tiene, es muy capaz y seguro que lo hará de maravilla, pero soy incapaz de quedarme en el mismo sitio durante tanto tiempo, necesito progresar y siento que aquí, en esta editorial, no puedo progresar más.

LOS ENAMORADOS


Los Enamorados, carta de Sandri.

Desde que sé que Pedro escribió la maravilla de Resquicios Resplandecientes no me lo puedo quitar de la cabeza...
Es muy atento, educado, amable, dulce, romántico... es... como un caballero del siglo XV. Es fácil imaginárselo a caballo, recogiendo una rosa mientras se pincha con sus espinas y no le importa, porque sufrir para contentar a su amada forma parte de su empresa.

Qué pelo tiene... cómo le brilla cuando le da el sol directamente por la ventana... y qué tonta me siento observándolo como si fuera una adolescente cuyo mundo ha dejado de tener importancia pues el mundo de otro ha absorbido por completo el propio, haciendo de el suyo el mío.
Y la mente se me llena de imágenes idílicas, bucólicas... y de poemas, escritos, por él, como si se tratara del mismo Garcilaso de la Vega.

Pero me odio por no ser capaz de avanzar en este tema y quedar en un segundo plano, pues Angie es mi amiga y sé que Pedro le gusta casi tanto como a mí... después de haber roto con Víctor (pocos sabemos que ha estado con él) es posible que... que... quede tan impregnada del poder atractivo de Pedro como yo. O quizá no...

No debería ser tan dubitativa y debería lanzarme. Seguro que Angie se alegraría tanto de mi relación con Pedro como yo pudiera alegrarme si fuera ella quien acabara con él.
Y mientras... mientras... pasa el tiempo, yo hago mi trabajo... y Pedro ocupa mi mente. Y trato de no engañarme. Veo cómo le sonríe a Angie, veo como le brillan los ojos al mirarla y cómo su respiración se torna más acelerada y acaba en una gran exhalación cuando se aleja. Suspira, suspiro...

EL LOCO


El Loco, carta de Víctor.

¿Cómo es posible que esto me esté pasando a mí? ¿Cómo es posible encontrarme en esta situación? ¡Maldita sea!

Primero Ángie me manda a hacer puñetas... ¡Al único hombre de verdad que ha conocido en su vida! Debe de estar medio lela esa niñata. Cuando vea que hay pocos hombres ya en el mundo volverá suplicando que le dé mi fortaleza y mi dinero. Mientras, que se vaya al carajo.

Pero es que lo peor no es eso, lo peor es que me he visto obligado a dimitir. ¡Y todo por culpa del tuercemalvas de Butler!
Estaba dispuesto a acabar con él, fui decidido a hablar con Felipe sobre lo poco que me gusta tener a un parásito como el colgado ese de Pedro... y va y me dice:

- ¿Pedro? Creo que no sabes lo que dices...-
- Felipe, hablo en serio, Pedro no es nada productivo. ¿Cuantos textos ha corregido? ¿Cuantas traducciones ha entregado? ¿Qué ha hecho ese enclenque por la editorial?-
- ¿Quieres saberlo? Bien... escucha sólo un trozo de esto.- Felipe abrió un word con el manuscrito, o mejor dicho, mecanoscrito de Resquicios Resplandecientes y leyó un trozo:

Nunca había reparado en aquella casa de apariencia tan corriente, sin embargo, un día, de detrás del portal, cuya puerta se hallaba abierta, comenzó a sonar una agradable melodía, algo metálica, pero que el viento arrastraba como una caricia en el cuello, en la mejilla, y que acababa con un susurro al oído.
Me sentí irrefrenablemente atraído y no pude evitar, por mayor esfuerzo que aplicara a detenerlos, que mis pies caminaran en dirección a aquella maravilla de música.
Al principio me costó vislumbrar cualquier atisbo de objeto alguno en el interior de la casa, pues la luz procedente de detrás del edificio me dificultaba la visibilidad y no se me habían adaptado los ojos a la oscuridad aun, pero al cruzar el umbral y escuchar con mayor nitidez aquel armónico sonido pude entender que alguien tocaba el piano y que éste resonaba en una habitación. Por un momento la imaginé húmeda, oscura y diáfana, pero al asomar tímidamente la cabeza con miedo a ser descubierto pude contemplar mi error.
Era una habitación iluminada, con amplios ventanales que daban a un precioso patio interior, ajardinado, con coloridas flores sobre un imperante verde y cuyo aroma impregnaba toda la estancia.
Increíble, pensé por un momento. Aquella sonata parecía salir de una caja de música... y tampoco andaba mal encaminado, pues aquel instrumento bien podía considerarse una caja de música.
El enorme piano se situaba al lado opuesto a la puerta, encajonado en un rincón que servía de caja de resonancia... y sentado a él, una joven de cabellos castaños y tez pálida que parecía estar disfrutando tanto de la música que tocaba como yo que la escuchaba...

- Es sólo un ejemplo, Víctor, de una de las múltiples descripciones de resquicios que aparecen en situaciones que podrían considerarse cotidianas o que pasan desapercibidas a los sentidos del resto del mundo, pero que el autor recoge con suma delicadeza y nos las entrega como acontecimientos únicos mediante su narrador. Dime... ¿Qué opinas de esta narrativa?-
- Bueno... es atractiva sin duda. Por lo poco que me has leído me he quedado con ganas de saber más... y, sí, ciertamente me he imaginado al detalle la habitación, el jardín y el piano con la pianista... pero ¿qué diablos tiene que ver esto con Pedro?-
- Pues que Pedro es el autor de esta maravilla y tú quieres cargarte a nuestra gallina de los huevos de oro. Debes de estar loco o ciego para no haberte dado cuenta de la joya que tenemos.-
- En realidad eso podría haberlo escrito cualquiera de nosotros.-
- No lo dudo, pero no ha sido así.-
- Pero puede serlo. Pedro no es para tanto. En realidad no le necesitamos, la editorial funcionaría mejor sin él.-
- No, Víctor. Me equivoqué proponiéndote para el cargo. Alguien que ocupe tu puesto debió haber visto el talento de este chico, y a ti te ha pasado desapercibido. Lo siento pero te relego del cargo.-
- ¿Encima esto? Pues no, Felipe, lo siento yo pero dimito. Me voy de aquí. No voy a seguir en una editorial en la que no se me tiene en cuenta.-
- De acuerdo... si es tu decisión, se te respetará.-

¡Ja! Habrá montones de editoriales esperando a alguien como yo. Es cuestión de volver a hacer el currículum y arreando.

LA TORRE


La Torre, carta de Pedro

No he podido dejarle a Angie un regalo más apropiado que la dedicatoria de mi mayor creación, Resquicios Resplandecientes. En parte se lo debo a ella y a seres luminosos como ella.
Este mundo está lleno de maravillas, por desgracia no todas están al alcance de aquellos quienes creemos merecerlas, quizá por ser vanidosos, se nos vuelven en nuestra contra y conspiran para que no podamos gozarlas, únicamente vislumbrarlas en atisbos de genial locura...

Pero no creo que aquellos que sí las gozan tengan las cualidades necesarias para hacerlo. Quizá incluso al contrario, no las contemplan y miman como debieran, rebajando así su valor apreciativo, y pasando de ser un elemento de temple o contemplación pasa a ser un objeto devaluado y sin encanto alguno.

¡Eso no puede estar pasando con Angie! ¡No puede ser que un ser tan deplorable como Víctor esté robándole la maravilla a ese dulce ser perfecto! Pero no puedo cerrar lo ojos ante lo evidente. Angie no es para mí y Víctor disfruta de su voz, de su piel, de su pelo, de sus caricias y de sus acertadas palabras... Ya quisieran mis oídos ser obsequiados con tan grandes palabras. Pero no es así.

Creo que el mejor regalo que le he podido hacer es mi novela.

LA MUERTE


La Muerte, carta final.

Detrás de Víctor entró Angie a hablar con Felipe. En la editorial sólo estaban ellos tres, Sandri, en la sala de descanso y Pedro, sentado frente al ordenador.
Angie y Felipe estuvieron hablando sobre el posible sucesor en el cargo de Víctor... y parecían estar de acuerdo en proponer a Mar cuando de pronto empezó a sonar fuertemente una música proveniente de la oficina.

Felipe se extrañó de aquello y dijo:- ¿No es eso el Dies Irae del Réquiem de Mozart?-
Angie abrió los ojos de par en par y exclamó:- ¡Pedro!- y sin tiempo para más rompió a correr en dirección a la oficina de corrección y redacción.
La ventana desde la que Pedro solía mirar al exterior, por la que el sol se colaba para iluminarle el pelo, se encontraba abierta y el viento se colaba por ella haciendo volar montones de papeles mientras del ordenador del creador de Resquicios Resplandecientes sonaba, efectivamente, el Dies Irae del Réquiem de Mozart.

Angie no se atrevió a mirar por la ventana, sí lo hizo Felipe que vio el cuerpo sin vida de Pedro tirado sobre la acera.
Se había suicidado.

Pudo haber disfrutado de su éxito, pues su novela llegó a ser muy vendida y logró muy buenas críticas. Pudo haber compartido su amor con Angie, pues ésta lo habría amado del mismo modo como él a ella. Pudo haber traído luz en vez de penumbras a una editorial a la que le faltaría esa pizca de magia desde su pérdida. Pudo haber seguido trayendo un poco más de equilibrio en un mundo con gente como Víctor. Pero se precipitó, no aguantó más y por no soportar más ese dolor interno que le comía imaginando a Angie sometida a un Víctor denigrante, acabó finalmente con su vida, dejando una leyenda más a un mundo menos justo.

El ordenador de Pedro así como su mesa jamás volvieron a utilizarse. En su lugar le dejaron un dibujo con una dedicatoria y un ejemplar de la primera edición de Resquicios Resplandecientes junto con una dedicatoria conjunta de todo el equipo.

Angie le dejaría otro ejemplar en su tumba, con otra dedicatoria personal:
"Al ser más resplandeciente que ha pasado por la editorial y probablemente por mi vida, cuya luz brilló por mucho que quisiera ocultarla en tinieblas. Nunca te olvidaré, de tu amiga, admiradora, amada, Angie".

Pero la vida continuó, y a todos le fue yendo más o menos bien, a pesar de las pérdidas.
Mar finalmente se quedó en la editorial ocupando el puesto de Víctor.
Sandri se volvió a enamorar, de otro escritor, pero a este pudo ir conociéndole cita tras cita...
A Angie le costó superar aquella pérdida, que en parte le hizo sentir culpable por no haber sabido ver la luz y haberse quedado con lo más mundano, rápido y fácil. Pero finalmente fue saliendo de aquel sentimiento doloroso y empezó a sentirse bien, empezando de nuevo a vivir por y para ella, y orgullosa de haber conocido a alguien como Pedro, a quien de vez en cuando le hablaba desde el corazón de sus cosas, como si fuera un amigo que aun le escuchaba y se alegrara de sus logros.
Noe y Jesús acabaron juntos... casi sin querer, pero tampoco sin querer evitarlo.

La novela de Pedro llegó a le 13ª edición. Traducida a 7 idiomas. Un éxito.
Pedro se convirtió en una leyenda y, desde donde estuviera, en un faro para todos los de la editorial.

FIN.