miércoles, 24 de febrero de 2016

Hotel Continental Barcelona: el pequeño Versalles.

Fue en un supermercado donde conocí a Pilar, la propietaria del Hotel Continental Palacete de Barcelona.

Simplemente me dijo que desde que un día se encontrara mal del estómago y probara un arroz hervido de ese supermercado, se convirtió así en asidua de éste. Gracias a esa anécdota, a esa vivencia, pude conocerla y, de su mano, conocí su hotel, una pequeña joya de estilo barroco imitación a escala del palacio de Versalles francés.

Nos invitó, con toda su sinceridad y bondad, con ese aura que envuelve a las buenas personas, a mí y a mi novia, a conocer el Hotel y a cenar en él el bufé que ella misma prepara con la ayuda de su cocinera.

- "me he especializado en cocina al microondas, ¿sabes? No te imaginas lo delicioso que sale la comida así y el ahorro que supone de tiempo y dinero".- Me explicaba Pilar Vallet, casi sin poder imaginarme lo que había conseguido esa señora con sus ideas y su empeño.

Al llegar a la Rambla Catalunya 30 de Barcelona, pleno centro y localización de grandes hoteles, teatros y boutiques, la misma entrada al hotel que hace esquina con la calle Diputació nos dejó un poco asombrados.
Sí, tenía pinta de lujo. Una gran alfombra roja conducía al primer piso por unas escaleras de mármol flanqueadas por estatuas y coronadas por una cúpula con una colorida vidriera. Pasando una puerta, a la derecha, quedaba la recepción. Barra de madera y mueble llavero de estilo clásico... y lo mejor estaba por llegar.

Escalera de ascenso a la recepción

Escalera, desde el primer piso
Pilar apareció por el pasillo que distribuye las estancias del hotel, pues tiene el hotel como por su propia casa y le encanta acoger a sus huéspedes como si se hallaran en su hogar. Y así nos hizo sentir cuando nos contó su historia, mientras nos enseñaba el certificado que acredita a su familia como familia hotelera desde 1898.

Pasillo distribuidor habitaciones
- "Este palacete, anteriormente conocido como Casa de Fabra, data del 1863 y antes se encontraba en medio del Paseo de Gracia. Al hacer transitable la calle decidieron trasladarlo íntegro a esta esquina."- Y a continuación nos cuenta la anécdota:- "con la reurbanización de Barcelona del Plan Cerdà, los urbanistas trataron de convencer a la propietaria de la entonces Casa de Fabra de que no podía permanecer en aquella localización. A la propietaria original no le gustaba mucho la idea de desplazar su palacete, le encantaba su ubicación, pero le propusieron reubicarlo en una esquina, en la Rambla de Catalunya. Ella a cambio pidió que la calle con la que hiciera esquina fuera la más ancha de las transversales y, como por la calle Aragó pasaba el tren, lo emplazaron en la calle Diputació. Ella al principio se mostró reacia, pero al comunicarle su nueva localización les dijo: '¿Veis? ya os dije que soy una mujer fácil [de convencer]'"-

En 1999 Pilar vio el anuncio de la venta del edificio en un diario, y con su tenacidad y su visión creyó en su proyecto y se hizo con el edificio. Ella, que había quedado fascinada con la majestuosidad del palacio de Versalles, siempre soñó con la posibilidad de crear algo similar en Barcelona.
Tres años más tarde, después de obras de reforma, decoración, organización y días de trabajo y esfuerzo, el Hotel Continental Palacete abría sus puertas al público.

Salón comedor (la joya de la corona)
- "¿Se encargó usted misma de decorarlo así, tal cual está?"- le preguntaba mi novia asombrada al entrar al salón comedor del hotel, copia en pequeño del salón principal del palacio de Versalles.
- "Sí, yo misma me encargué de la ubicación y planificación de las habitaciones, de la decoración..."- Y en ese momento decide enseñarnos una habitación. Le pidió la llave de una de las habitaciones a su recepcionista y nos condujo a verla. Entramos desde el salón y... era increíble. Aquel lugar sorprendía a cada decímetro cuadrado que avanzabas.

Entrada a una habitación desde el salón
La habitación constaba de hasta tres pequeñas estancias. La primera, un pequeño salón, la segunda, dónde se encontraba la cama, con tonos dulces rosados, al modo de una cámara de una princesa, y a la izquierda, un cuarto de baño, todo ello aprovechando al máximo cada ángulo de aquel edificio.

Detalle de una de las habitaciones

Finalmente nos condujo a la sala donde se sirve el bufé, a disposición de los clientes las 24 horas. Ella también se encargaba del menú, de la organización de los alimentos, postres... y confesaba disfrutar innovando en la cocina.

Salón de bufé 24 horas
Quien quiera ver un trozo de Versalles en Barcelona, tiene obligada la estancia en el Hotel Continental Palacete... y quien quiera descubrir más acerca de su historia y lo que hace grande ese precioso lugar, debe conocer a quien lo hizo posible, Pilar Vallet. Ella es capaz de hacer cambiar la expresión de la gente de "nos volvemos al hotel" a "nos volvemos a casa".
Poca gente, con tan grandes ideas, que haya desempeñado tanto esfuerzo y dedicación para lograr algo tan hermoso como el Hotel Continental resulta, a la vez, tan entrañable y cercana, sencilla y amable como lo es la dueña de dicha maravilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario