domingo, 1 de septiembre de 2013

Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart (Amadeus).

Wolfgang Amadeus Mozart

Nacido el 27 de enero del 1756, con el nombre de Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, a los tres años ya desarrolló una gran admiración y pasión por la música cuando contemplaba a su hermana cuatro años y medio mayor que él tocar el piano.

Su hermana Marie Anne Walburga Ignatia Mozart (era común en la época bautizar a la gente con 3 o 4 nombres), también fue considerada una niño prodigio. Durante la infancia llegó a inventar un lenguage propio, común con su hermano, variando el orden de las palabras o letras en el que entre ellos se entendían. Incluso llegaron a imaginar un mundo en el que se consolidaban como rey y reina.


Marie Anne, hermana de Mozart.
Ambos enseñados por su padre Johann Georg Leopold Mozart (Leopold Mozart), maestro de capilla  del arzobispo de Salzburgo, graduado magna cum laude en lógica, ciencia y tecnología, y siendo expulsado por falta de asistencia de la Universidad de Salzburgo en la que se matriculó de filosofía y derecho, pues era normal que a un temperamental y testarudo hombre que abraza la bondad de Dios no se le pueda encauzar en las rectas e inquebrantables normas y pensamientos libres del hombre. Aburrido y decepcionado por no estar en comunión con estos estudios prefería tocar el violín y dejarse ver por su virtuosismo. ¿Cómo no iba a salir su hijo menor igual de testarudo? La diferencia es que Amadeus fue más incorregible y no tuvo en absoluto la disciplina que el padre. Los modales no fueron demasiado dignos para el niño genio.


Leopold Mozart, padre de Amadeus.

De los siete hijos, solo sobrevivieron Marianne (Nannerl como el pequeño Mozart la bautizaba cariñosamente), y el mismo Wolfgang.
El pequeño Mozart ya componía a los 5 años obras musicales de gran aprecio por parte de la nobleza y aristocracia europea.
Viajaba junto a su hermana y su padre por las cortes y cámaras europeas obsequiando a la nobleza con su virtuosismo.
Pronto variaría su nombre y empezaría a darse a conocer como Amadeus (variación latina de su nombre "Theophilus" que en griego clásico significa [ama a Dios] y que da como resultado el apellido [a veces nombre] en castellano "Amador"). (Teniendo tal nombre... quién no querría cambiárselo...).
A los once años contrajo la viruela en Viena, una enfermedad que se considera desde mayo del 1980 erradicada según la OMS, pero que en la época podía ser mortal o dejarte secuelas físicas y psíquicas. Varias personas de la nobleza le recomendaron a Leopold poner a su hijo en manos de un médico, con lo que era la inoculación del virus (entonces no existía aun la vacuna, pero era tratado mediante inoculación)
pero la fe inquebrantable del padre por Dios no le permitía otra cosa que dejar a su hijo en manos del Señor para que lo sanara. El pequeño Mozart pudo superar las fuertes fiebres de la viruela y venció a la enfermedad sin que le quedaran secuelas (no podemos atribuírle el triunfo a Dios porque la naturaleza humana está también adaptada para la lucha contra la viruela y se podía sobrevivir con una probabilidad de un 70% [7 de cada 10 personas sobrevivían]).

En sus viajes por europa con su familia, Mozart conoció a Johann Christian Bach, gran compositor, hijo del ilustre Johann Sebastian Bach, el que fuera el gran maestro del contrapunto y clave en el desarrollo de la música barroca, considerado como el padre de la música moderna. No hace falta decir que fue gran inspirador para el joven Mozart.
También en sus viajes dio con Händel, otro gran maestro considerado de los más influyentes de la época, quien dijo de Mozart que pasarían 100 años sin que otro gran músico quedara para la posteridad (Beethoven no había nacido aun para quitarle parte de razón).

Pero Mozart estaba por encima de todo eso. Prodigioso y virtuoso desde los 4 años, enseñado por su padre y avivado su amor por la música tras asistir a las clases de su hermana, con 17 años fue invitado a la corte de José II de Viena. Viena... capital de la música. ¿Cómo no tratar de permanecer el mayor tiempo posible allí?

Desgraciadamente, su falta de disciplina, su descaro y su espíritu jovial y desenfadado no calaba profundo en una corte de caracter clásico y exquisito, así que pronto sería expulsado, reclamado por el arzobispo Colloredo de Salzburgo, quien compartía amistad con Leopold, padre de Mozart.
La situación en Salzburgo fue más dura para el joven Mozart, quien era como un "grano en el culo" para el arzobispo, quien avergonzaba por su actitud a su propio padre y quien sufría la desgracia de no poder estar en la capital de la música, Viena, y ofrecer su música no como un criado, sino como un compositor de gran nombre.

Las dichas generalmente no acompañan a los genios, y tras varios incidentes con el arzobispo, fue finalmente expulsado de Salzburgo. Volviendo a Viena, compuso varias óperas y obras que se reprodujeron en teatros de la capital.
A pesar de su gran exquisitez, solo fueron apreciadas por pocos que lo tenían como un excelente compositor, virtuoso y tocado por la gracia de Dios, entre ellos, Antoio Salieri, quien sí era compositor de cámara del emperador José II (hijo de María Teresa de Austria, hermano de María Antonieta, de quien con gusto hablaré más adelante), y cuya rivalidad con el gran genio se ve reflejada en la película "Amadeus" del checo Milos Forman, aunque no sin matices exajerados.

A pesar de todo ello, de la insistencia de su padre por abandonar Viena e ir a Salzburgo, del rechazo de la cámara del emperador José II, Mozart intentaba seguir triunfando por su cuenta, hasta que lo conseguiría, llenaría teatros en Viena, y sus obras permanecerían semanas en escena... pero el rechazo de la nobleza sería contundente, pues contaba con rivales con mucho peso en sus cámaras.

Después de que su amor por Aloysia Weber fracasara, por casarse esta con otro hombre, la madre de ella y de tres hermanas  más, quiso emparentar a Mozart con Constanze, con quien se casó en Agosto de 1782, sin el consentimiento paterno (Leopold se negaba a esta unión, pues tenía claro que la madre de Constanze solo buscaba la buena posición de una de sus hijas con la familia Mozart, que empezaba a tener peso en Viena).
A pesar de todo, Constanze no pensaba en Amadeus más que como su amor, y este le correspondía, por lo que la boda se celebró, dando como fruto del matrimonio seis hijos (únicamente sobrevivieron dos).

Entre el 1782 y el 85 se empapó de la música de Johann Sebastian Bach y de Händel para tratar de perfeccionar su estilo.

1786, la ópera "Las bodas de Fígaro" supone un gran rechazo por parte de la nobleza, al verse implícita en ella la lucha de clases. Esto supuso una revuelta contra la hermana de José II, María Antonieta, quien empezaba a tener problemas para controlar a la clase pobre y proletaria en Francia.

Don Giovanni sería mejor acogida en Praga el 1787, de caracter más dramático, narrando las aventuras y desventuras de Don Juan.
En diciembre del mismo año consigue el patrocinio de la aristocracia para que sea músico de cámara de José II de Austria, tras sus grandes éxitos logrados por sus óperas por el centro europeo.
Ese mismo año sería en el que presuntamente conocería a Beethoven, ya que se parte de tres hipótesis según datos recogidos en los que: La primera hipótesis afirmaría que hubo un contacto entre ellos, mientras Beethoven era discípulo del maestro Mozart, quien dijo de él que era un gran virtuoso con talento pero que no podía enseñarle nada más. La segunda hipótesis está dirigida hacia que rechazó a Beethoven como alumno y la tercera nos dice que no hubo tal contacto.

Los úñtimos años fueron los más turbulentos para Mozart, quien después de la muerte de su padre, se obsesionó con una misa de Requiem encargada supuestamente por un noble de Austria y que el mismo Amadeus tomaría como propia, como ejecución de una obra de misa a un difunto que podría ser su padre o para él mismo.
En esos años también anduvo endeudado con miembros de la logia masónica. Perdía gran dinero en fiestas y lujos y eso le llevó a adentrarse en la masonería, eso y el deseo de perfeccionar su técnica, deseo únicamente comprendido por un genio, genio que le llevaría a una muerte prematura.

Estando en la logia y estudiando la armonía melódica, tal como la armonía astral y sonidos armónicos, de los astros, numéricos y diversas secuencias que buscan la perfección, especialmente de los estudios de los pitagóricos, compuso, entre otras obras, "La flauta mágica", con la que pretendía pagar parte de las deudas con los masones, pero con la obra que se obsesionó realmente fue con su Réquiem.
Llegó a obsesionarse tanto con este que ni su enfermedad lo apartaban de querer acabarlo, y pasó sus últimos días tratando de concluirlo, sin éxito. La muerte le sobrevino a los 35 años, a las doce y cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 5 de diciembre del 1791.

Para muchos, considerado el mayor genio de la música. Descarado, prodigioso, virtuoso, capaz de componer cantidad de notas y voces en plena armonía y tratar de llevar un tempo sostenido en tensión de principio a fin, cautivador, temperamental y sofisticado. Lógico e ilógico, más irracional que racional, desbocado y tumultuoso. Su gran genio sería considerado por la mayoría como tal después de su muerte con mayor fuerza que en vida. Pues en vida se mostraba arrogante, impetuoso y poco paciente, como a todo genio le gustaba tomar atajos y no quiso un trabajo que no fuera digno para su don. De tardío reconocimiento por su talento, murió arruinado, dejando viuda a su mujer y huérfanos a sus dos hijos (su mujer volvería a casarse), y siendo amortajado con túnica y capucha negra según el ritual masónico, tuvo un entierro de tercera en una tumba comunitaria simple (que no fosa común).
Al entierro asistieron Antonio Salieri, Süssmayr, Gottfried van Swieten y otros dos músicos, según narra el biógrafo Otto Jahn.

Una vida corta, rápida, virtuosa y repleta de grandes obras, se cuentan hasta seiscientas, y ninguna baja la categoría de la anterior, en la que el joven compositor empezó a ser más recordado por el mito que es a partir de su muerte.

Aquí un enlace a su Réquiem, para mí la mejor composición jamás creada, reproducida en el Auditorio de Barcelona.
De todas las reproducciones buscadas en Youtube, la que considero más cercana a su composición.
Espero que la disfrutéis tanto como yo (mejores movimientos, del 1 al 3, Introitus, Kyrie Eleision y Dies Irae).


Gracias por dedicar tu vida a la música, Mozart. Descansa en paz.


Actual tumba de Mozart en Viena.

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