Muchos consideran las corridas de toros como parte de la cultura nacional, como una festividad sin la que España perdería parte de su identidad, sus festejos y su cultura.
Otros muchos consideran, por contra, que maltratar a un animal hasta llevarlo al desangre para atravesarle el cuerpo finalmente con una espada para dar fin a su vida nunca puede ser considerado un acto cultural, festivo o de entretenimiento.
Esta festividad como la conocemos actualmente resurge del siglo XVIII y se ha tratado de prohibir a lo largo de los años durante los reinados de Felipe V, Carlos III, con el respaldo del intelectual Gaspar de Jovellanos, la Segunda República y muchas otras épocas más, sin mucho resultado, pues el pueblo llano siempre ha tratado de apoyar y enaltecer esta práctica.
En la actualidad se ha conseguido prohibir las corridas de toros en toda Catalunya (con casi 500.000 firmas recogidas en 2005, la mitad de las cuales se habían recogido en menos de seis meses), en las Islas Canarias, por la ley 8/1991 y en varios municipios del resto de España.
A pesar de la gran controversia que producen las festividades taurinas por todo el mundo, muchos grupos defensores de los derechos y vida animal se ven sin el apoyo suficiente para hacer frente a los defensores de las corridas de toros, no pudiendo conseguir así la representación parlamentaria suficiente como para generar leyes de prohibición y relegando su lucha a asociaciones vecinales, grupos y organizaciones ciudadanas de concienciación y rechazo al maltrato animal.
El rechazo generalizado por gran parte de la ciudadanía ha llegado a ser tan fuerte que incluso se ha llegado a aplaudir la muerte de toreros, considerados partícipes principales de las brutales matanzas, en medios sociales y de difusión pública.
El último episodio de enfrentamiento entre taurinos y anti-taurinos lo vivimos tras la muerte del torero Víctor Barrio tras recibir una cornada el pasado 9 de Julio.
Personajes públicos como JPelirrojo, entre otros, celebraban que por fin un toro pudiera defenderse de su atacante, pues lo que hace el animal instintivamente es tratar de no morir, mientras que el torero trata de matar sin seguir ningún instinto, simplemente para entretener al personal.
Los tuits de JPelirrojo llevaron a que Nestlé tomara la decisión de despedir al youtuber/actor representante de la marca. La respuesta de los anti-taurinos fue hacer boicot a la marca.
Si tanta controversia generan las corridas de toros ¿por qué se sigue defendiendo?, ¿tiene realmente tanto peso cultural como dicen?, ¿realmente nos sentimos los españoles identificados con las corridas de toros?, ¿o quizá haya mucho interés oculto entre ganaderos, apoderados, terratenientes y familias "bienestantes" de la nobleza española?
Posiblemente los tiempos estén cambiando, la forma de los españoles de ver España también está cambiando y muy probablemente y a pesar de que haya gente que se sienta incómoda con esa nueva visión, España también debería cambiar con los españoles.
Llegados a este punto de los sentimientos de los ciudadanos, la solución podría bien ser un referéndum sobre la celebración de estas festividades o su prohibición, pues la tónica parece ser la de ir acabando lentamente con estas celebraciones desde hace tiempo carentes de sentido.
lunes, 25 de julio de 2016
domingo, 3 de julio de 2016
Yo también soy Irak. (y Turquía, y Bangladesh, y Siria...)
A muchos les chocará leer el título de este último post. Y es normal, tenemos la desgracia de asociar estos países con el terrorismo. Sin embargo, obviamos que estos países son los que más ataques terroristas padecen desde años, en los que miles de inocentes mueren cada año, y nos centramos en las víctimas de los países de más alcance mediático.
A los hechos me remito:
Después de los terribles atentados de París en noviembre del 2015, el mundo occidental pareció movilizarse en repudia del terrorismo y en compasión hacia todo el país europeo en cuya capital murieron 137 personas en atentados con detonaciones de bombas y tiroteos de ametralladoras.
Terrible, sin duda. Facebook se llenó de banderas francesas en los perfiles de la gente como simpatía y solidaridad con el pueblo francés. Todo el mundo mostraba su apoyo a los franceses y en especial a las familias de las víctimas de aquel atentado con mensajes e imágenes.
Cuatro meses después los terroristas atentaron en el aeropuerto de Bruselas. Otra capital europea salpicada con sangre y muerte por el terrorismo del DAESH (o ISIS). De nuevo los medios de comunicación haciendo un amplio seguimiento del suceso mientras van contando las víctimas por minutos. Y, de nuevo, Facebook repleto de banderas belgas en apoyo al país europeo.
Pero, ¿qué ocurre cuando los atentados terroristas se perpetran fuera de la unión europea o de los Estados Unidos de América?
Hace cuatro días hubo un atentado en el aeropuerto de Atatürk en Estambul, Turquía. Murieron 42 personas, una más que en Bruselas, y los heridos se duplicaban. Ningún perfil aparecía en Facebook con la bandera turca ni mensajes de apoyo al pueblo turco que sufrió los atentados.
Hace dos días, atentado en Bangladesh. Veinte muertos. Apenas sólo 1 comentario aparecía en Facebook. Los medios de comunicación apenas se hacían eco y Europa continuaba durmiendo tranquila.
Hoy, atentado en Bagdad, capital de Irak. Un camión bomba estallaba en una concurrida zona comercial dejando 120 muertos (y se siguen sumando) y 130 heridos. ¿El resultado en Facebook? Nadie con consignas como "Yo soy Irak" en semejanza a las que la mayoría usó el año pasado para dar apoyo al pueblo francés. Los medios de comunicación se limitan a contar los muertos mientras ignoran el miedo y sufrimiento de las víctimas que han vivido esa masacre y que viven con la angustia de padecer otros atentados cada mes en su ciudad.
No acabo de entender el comportamiento de la gente. Si un país europeo sufre un atentado todos parecen sentirse consternados y sacan a relucir banderitas y mensajes de apoyo. Pero cuando los atentados los sufren otros países, parecen ser invisibles a los ojos de occidente. Y no me parece justo.
No quiero creer que sea hipocresía de la gente el enarbolar una bandera y proclamar una consigna sobre un tema cuando está en boga de todos al más puro estilo "postureo" (y en este país muchos pecamos de ello), más bien me gustaría considerar la idea de que los medios de comunicación dan una mayor importancia a unos atentados y pasan más por encima de otros. Como España no tiene intereses en países como Turquía, Bangladesh, Irak o Siria... los medios no cubren la noticia como la cubren cuando nuestro país tiene intereses en un país afectado.
Esto se traslada a la sociedad. Automáticamente se graba en la mente de la gente que las vidas de los ciudadanos europeos son más valiosas que los ciudadanos asiáticos. Y eso es una falacia con la que quisiera acabar de una vez.
Según nuestra propia constitución, la del 1978, todas las vidas humanas valen lo mismo. Según nuestra propia naturaleza, todos los humanos somos iguales. Entonces, ¿por qué dar más importancia al que muere en Europa que al que muere en Asia o África? ¿Es que acaso tenemos nosotros más derecho a la vida que ellos?
Rotundamente NO.
Muertos en Europa por el ISIS en los últimos 4 MESES: 178.
Muertos en Irak, Turquía y Bangladesh en los últimos 4 DÍAS: 182.
Creo que es momento de decir ¡Ya basta!
Ya basta de menospreciar a las vidas de los seres humanos de otras regiones pero, sobre todo, ya basta al terrorismo, ocurra donde ocurra.
Desde aquí mi más sentido pésame a los familiares de las víctimas y todo mi apoyo a los pueblos que sufren tanto el terrorismo como la guerra, el hambre y cualquier desgracia semejante. No demos un trato injusto al mismo sufrimiento.
A los hechos me remito:
Después de los terribles atentados de París en noviembre del 2015, el mundo occidental pareció movilizarse en repudia del terrorismo y en compasión hacia todo el país europeo en cuya capital murieron 137 personas en atentados con detonaciones de bombas y tiroteos de ametralladoras.
Terrible, sin duda. Facebook se llenó de banderas francesas en los perfiles de la gente como simpatía y solidaridad con el pueblo francés. Todo el mundo mostraba su apoyo a los franceses y en especial a las familias de las víctimas de aquel atentado con mensajes e imágenes.
Cuatro meses después los terroristas atentaron en el aeropuerto de Bruselas. Otra capital europea salpicada con sangre y muerte por el terrorismo del DAESH (o ISIS). De nuevo los medios de comunicación haciendo un amplio seguimiento del suceso mientras van contando las víctimas por minutos. Y, de nuevo, Facebook repleto de banderas belgas en apoyo al país europeo.
Pero, ¿qué ocurre cuando los atentados terroristas se perpetran fuera de la unión europea o de los Estados Unidos de América?
Hace cuatro días hubo un atentado en el aeropuerto de Atatürk en Estambul, Turquía. Murieron 42 personas, una más que en Bruselas, y los heridos se duplicaban. Ningún perfil aparecía en Facebook con la bandera turca ni mensajes de apoyo al pueblo turco que sufrió los atentados.
Hace dos días, atentado en Bangladesh. Veinte muertos. Apenas sólo 1 comentario aparecía en Facebook. Los medios de comunicación apenas se hacían eco y Europa continuaba durmiendo tranquila.
Hoy, atentado en Bagdad, capital de Irak. Un camión bomba estallaba en una concurrida zona comercial dejando 120 muertos (y se siguen sumando) y 130 heridos. ¿El resultado en Facebook? Nadie con consignas como "Yo soy Irak" en semejanza a las que la mayoría usó el año pasado para dar apoyo al pueblo francés. Los medios de comunicación se limitan a contar los muertos mientras ignoran el miedo y sufrimiento de las víctimas que han vivido esa masacre y que viven con la angustia de padecer otros atentados cada mes en su ciudad.
No acabo de entender el comportamiento de la gente. Si un país europeo sufre un atentado todos parecen sentirse consternados y sacan a relucir banderitas y mensajes de apoyo. Pero cuando los atentados los sufren otros países, parecen ser invisibles a los ojos de occidente. Y no me parece justo.
No quiero creer que sea hipocresía de la gente el enarbolar una bandera y proclamar una consigna sobre un tema cuando está en boga de todos al más puro estilo "postureo" (y en este país muchos pecamos de ello), más bien me gustaría considerar la idea de que los medios de comunicación dan una mayor importancia a unos atentados y pasan más por encima de otros. Como España no tiene intereses en países como Turquía, Bangladesh, Irak o Siria... los medios no cubren la noticia como la cubren cuando nuestro país tiene intereses en un país afectado.
Esto se traslada a la sociedad. Automáticamente se graba en la mente de la gente que las vidas de los ciudadanos europeos son más valiosas que los ciudadanos asiáticos. Y eso es una falacia con la que quisiera acabar de una vez.
Según nuestra propia constitución, la del 1978, todas las vidas humanas valen lo mismo. Según nuestra propia naturaleza, todos los humanos somos iguales. Entonces, ¿por qué dar más importancia al que muere en Europa que al que muere en Asia o África? ¿Es que acaso tenemos nosotros más derecho a la vida que ellos?
Rotundamente NO.
Muertos en Europa por el ISIS en los últimos 4 MESES: 178.
Muertos en Irak, Turquía y Bangladesh en los últimos 4 DÍAS: 182.
Creo que es momento de decir ¡Ya basta!
Ya basta de menospreciar a las vidas de los seres humanos de otras regiones pero, sobre todo, ya basta al terrorismo, ocurra donde ocurra.
Desde aquí mi más sentido pésame a los familiares de las víctimas y todo mi apoyo a los pueblos que sufren tanto el terrorismo como la guerra, el hambre y cualquier desgracia semejante. No demos un trato injusto al mismo sufrimiento.
![]() |
| Karrada, en Bagdad, zona del atentado. (Imagen del huffingtonpost.es) |
jueves, 30 de junio de 2016
¿Oliva o aceituna?
Muchos españoles nos hemos preguntado alguna vez la diferencia entre oliva y aceituna para describir una aparente misma realidad, el fruto del olivo (o aceituno).
Algunos alegan que la diferencia reside en el color del fruto, el más oscuro aceituna, el más clarito oliva. Otros creen que la diferencia está en la zona geográfica en la que se hable. Incluso los hay que tratan de hilar más fino y dicen que lo que las distingue es que la aceituna es la que se usa para hacer el aceite y la oliva el fruto que se consume tal cual.
Lo cierto es que tanto oliva como aceituna es exactamente lo mismo, el mismo fruto, sin ninguna distinción. Lo único que distingue una de la otra es la etimología de la palabra.
Oliva procede del latín (préstamo del griego) oliua, mientras que aceituna procede del árabe zaytunah. No hay más secreto... bueno, sí. Algunos diréis ¿pero por qué se usa una más que otra en según qué región?
La respuesta es clara y sencilla, por el uso del latín y el árabe en la Península Ibérica durante la convivencia entre las diferentes culturas que coexistieron en el territorio.
Todo viene por una confluencia de palabras por el desgaste del latín (que acabó generando la lengua castellana).
En un momento de la historia de nuestra lengua, tanto la palabra para designar aceite en latín "oleum" y la que designa ojo "oculum", por el desgaste de la lengua acabó formando palabras muy parecidas entre ellas: Oleum>oleo>olio>oillo>ojlo / Oculum>oculo>ojclo>ojlo>ojo.
En el momento en que ojlo (aceite) y ojlo (ojo) se confundían, los hablantes de ese castellano naciente (o latín desgastado) buscaron otra palabra para designar una misma realidad. Así, como en árabe tenían otra palabra para designar el "ojlo" que venía del "oleum", la tomaron para diferenciarla del "ojlo" procedente del "oculum". La palabra árabe para designar el "oleum" latín era "azzayt", de ahí azaite y por fin aceite.
¿Por qué se usa, por ejemplo, más la palabra "oliva" que "aceituna" en Cataluña que en Andalucía o Castilla?
Pues porque el territorio de donde nació la lengua catalana estuvo menos en contacto con el árabe durante la edad media que el territorio de habla castellana, por lo tanto el catalán es una lengua más conservadora con respecto al latín que el castellano.
"Oleum" acabó dando "oli" en catalán. Mientras que "oculum" acabó siendo "ull".
El gallego también toma la palabra aceite para designar "oleum", mientras usan "ollo" para "oculum". (Nótese la proximidad dentre "ollo" y "olio").
Como hemos podido comprobar, no existe ninguna diferencia entre aceituna y oliva más que la procedencia de la palabra en sí.
Y es que la lengua tiene estos mecanismos y muchos más para sustituir palabras que suenan igual, o cambiar una palabra que nos asusta por otra para no producirnos angustia al pronunciarla. Pero de estos cambios y mecanismos de la lengua hablaré más adelante.
![]() |
| Olivas y aceite (extraída de nutricionistaencasa.com) |
martes, 7 de junio de 2016
Agresión a dos mujeres y ataque ideológico:
Hace dos días una carpa de apoyo a la proyección de los partidos de la selección española en Barcelona sufrió un ataque, cuyo resultado fue la agresión (tanto verbal como física) a dos mujeres que la custodiaban y daños en la pequeña instalación.
Se le está dando mucho bombo a la noticia porque se trata de un ataque ideológico (o más bien se le ha dado ese enfoque), ya que eran jóvenes independentistas catalanes quienes perpetraron el ataque con gritos como "pu*as españolas, fuera de aquí, os vamos a matar", a lo que posteriormente arremetieron contra las ocupantes de la carpa con golpes, puñetazos y empujones para sacarlas de la vía pública.
Lo que más me asombra es que parece que el mundo se ha centrado en ese ataque ideológico, pero... ¿qué hay de la violencia de género? Es decir, la escena, aparte de ser un ataque contra una ideología diferente a la independentista catalana, es, aun más visualmente, un ataque de hombres contra mujeres. Hombres insultando y golpeando a mujeres, humillándolas y pegándolas. ¿No cabría, pues, remarcar también que se trató de un acto de violencia machista?
Planteo esta pregunta porque pienso que el resultado no habría sido el mismo si hombres fornidos hubieran sido los que custodiaran aquella carpa el día 5 de este mes en la Meridiana, Barcelona. Pienso que las personas (por llamarlas de algún modo) que se envalentonaron a pegar y tratar de sacar de la vía pública a aquellas dos mujeres eran simplemente unos cobardes con complejo de inferioridad que se sintieron insultados porque hay más gente en el mundo con valor a proclamar sus ideas y libertades y, más aún, sin necesidad de sentirse arropados/as por una multitud.
Llevo 13 años viviendo en Barcelona, y es una ciudad que trata siempre de alejarse de injusticias, agresiones y malos tratos. Es una ciudad cosmopolita que siempre ha intentado tener por igual a todas las culturas y no menospreciar a aquellos quienes tienen ideologías distintas.
Considero que el ataque que aquellas mujeres y la carpa de apoyo a la selección española de fútbol sufrieron no fue de independentistas contra España (he conocido miles de personas independentistas a lo largo de mi vida y guardo buena amistad con muchos de ellos, y a ninguno de ellos se les ocurriría ni por asomo hacer algo semejante), sino de unos energúmenos que suelen confundir la libertad con la tiranía, la igualdad con el sometimiento y la fraternidad con el fascismo. Porque recordemos que el fascismo tanto viene de un lado como del otro.
Por lo tanto, considero que este ataque no debería servir para que ahora miles y miles de españófilos salgan a la calle con consignas fascistas contra el separatismo catalán, alimentados por el enfoque de odio con el que muchos medios puedan hacerse eco de la noticia.
Preferiría, por el contrario, que todo el mundo pudiera de una vez sacar la bandera que le venga en gana, hablar sobre sus ideas de un modo pacífico y sin agresión alguna. Que la gente no tuviera que ir con miedo a ser zarandeados, vapuleados o vilipendiados por cuatro exabruptos energúmenos con ideas distintas. Y, de paso, que todo aquel que presenciara una pelea o agresión en condiciones desiguales entre ambas partes trataran de hacer todo lo posible por evitar daños mayores.
Considero que esta ciudad tiene el suficiente sentido común para que no vuelva a repetirse algo así.
Fuente de la noticia:
http://www.elmundo.es/cataluna/2016/06/05/5753eb24e2704ec5708b461e.html
miércoles, 16 de marzo de 2016
Estafa telefónica "euromillones".
Aunque esta estafa no es novedosa, sí quiero alertar a toda la población de una nueva oleada de estafa telefónica en referencia a una supuesta participación en los euromillones.
El proceder es el siguiente:
Supuestamente llaman a 100 personas para "premiarlas" con unas participaciones en el sorteo de los euromillones. Lo primero que te preguntan es si conoces el sorteo -¿quién no lo conoce?- y posteriormente te preguntan si conoces el eslogan. Te dan dos o tres opciones (haciéndote creer que participas en un concurso) y si aciertas el eslogan, te premian con esas participaciones...
Las posibilidades que me dieron a mí eran: 1- La vida es móvil (eslogan de Vodafone) y 2- Millones a montones (eslogan inventado, puesto que el último eslogan de Euromillones es "El premio es tu libertad").
Escogí la segunda opción para ver como continuaba la cosa. Obviamente me dijeron que acerté (la gracia está en que escojas lo que escojas, siempre aciertas). La mujer al otro lado del teléfono continuaba su soliloquio bien estudiado en el que no te daba pie a réplica, te decía que ibas a tener unas 88 participaciones en el próximo sorteo de los euromillones... y mientras seguía hablando me puse automáticamente a buscar por internet. Tuve que cortarla de golpe al ver la noticia referida en el diario ABC "La estafa telefónica de venta de boletos de Euromillón".
En ese momento le dije a mi interlocutora: "Disculpe que la interrumpa. Estoy ahora mismo leyendo que la Guardia Civil alerta a la población sobre la estafa de estas llamadas. Noticia publicada en el ABC".
La mujer al otro lado del teléfono se puso nerviosa y dejó la cortesía de lado para decirme que quién me creía yo para cuestionar su trabajo, y que había vendido lotería hasta a la propia Guardia Civil y hasta a curas... y continuó diciendo "obviamente que tenemos que pedir un NÚMERO DE CUENTA BANCARIA porque se nos tiene que ingresar un mínimo..." ¿Un mínimo? ¿Pero no era un concurso, no era un premio?
Entonces, yo, continuando con mi tono educado y relajado le dije: "Es que si comenzarais vuestro speech diciendo que sois una peña de apuestas que buscáis nuevos socios y que la participación en esta peña es de 55 €, no estaríais engañando a nadie".
La mujer me interrumpió bruscamente y de forma nerviosa, trataba en todo momento que no tuviera el control de la conversación (es lo que suelen hacer cuando tratan de venderte algo que no quieres a toda prisa para que cuando quieras decir "no" ya lo tengas instalado en casa). Dijo algo así como "si quieres quedarte toda tu vida para barrer calles tú mismo, hala" y me colgó.
Me sentí satisfecho y tranquilo. No sólo no consiguieron estafarme, sino que perdieron los nervios, se molestaron y no consiguieron su objetivo, estafar a otra persona más.
Exhorto a todo el mundo a que informe sobre esta estafa que lleva tiempo castigando a muchos en nuestro país y a que se comparta la noticia.
Fuente del ABC:
http://www.abc.es/local-navarra/20140805/abci-estafa-venta-boletos-telefono-201408051200.html
El proceder es el siguiente:
Supuestamente llaman a 100 personas para "premiarlas" con unas participaciones en el sorteo de los euromillones. Lo primero que te preguntan es si conoces el sorteo -¿quién no lo conoce?- y posteriormente te preguntan si conoces el eslogan. Te dan dos o tres opciones (haciéndote creer que participas en un concurso) y si aciertas el eslogan, te premian con esas participaciones...
Las posibilidades que me dieron a mí eran: 1- La vida es móvil (eslogan de Vodafone) y 2- Millones a montones (eslogan inventado, puesto que el último eslogan de Euromillones es "El premio es tu libertad").
Escogí la segunda opción para ver como continuaba la cosa. Obviamente me dijeron que acerté (la gracia está en que escojas lo que escojas, siempre aciertas). La mujer al otro lado del teléfono continuaba su soliloquio bien estudiado en el que no te daba pie a réplica, te decía que ibas a tener unas 88 participaciones en el próximo sorteo de los euromillones... y mientras seguía hablando me puse automáticamente a buscar por internet. Tuve que cortarla de golpe al ver la noticia referida en el diario ABC "La estafa telefónica de venta de boletos de Euromillón".
En ese momento le dije a mi interlocutora: "Disculpe que la interrumpa. Estoy ahora mismo leyendo que la Guardia Civil alerta a la población sobre la estafa de estas llamadas. Noticia publicada en el ABC".
La mujer al otro lado del teléfono se puso nerviosa y dejó la cortesía de lado para decirme que quién me creía yo para cuestionar su trabajo, y que había vendido lotería hasta a la propia Guardia Civil y hasta a curas... y continuó diciendo "obviamente que tenemos que pedir un NÚMERO DE CUENTA BANCARIA porque se nos tiene que ingresar un mínimo..." ¿Un mínimo? ¿Pero no era un concurso, no era un premio?
Entonces, yo, continuando con mi tono educado y relajado le dije: "Es que si comenzarais vuestro speech diciendo que sois una peña de apuestas que buscáis nuevos socios y que la participación en esta peña es de 55 €, no estaríais engañando a nadie".
La mujer me interrumpió bruscamente y de forma nerviosa, trataba en todo momento que no tuviera el control de la conversación (es lo que suelen hacer cuando tratan de venderte algo que no quieres a toda prisa para que cuando quieras decir "no" ya lo tengas instalado en casa). Dijo algo así como "si quieres quedarte toda tu vida para barrer calles tú mismo, hala" y me colgó.
Me sentí satisfecho y tranquilo. No sólo no consiguieron estafarme, sino que perdieron los nervios, se molestaron y no consiguieron su objetivo, estafar a otra persona más.
Exhorto a todo el mundo a que informe sobre esta estafa que lleva tiempo castigando a muchos en nuestro país y a que se comparta la noticia.
Fuente del ABC:
http://www.abc.es/local-navarra/20140805/abci-estafa-venta-boletos-telefono-201408051200.html
miércoles, 24 de febrero de 2016
Hotel Continental Barcelona: el pequeño Versalles.
Fue en un supermercado donde conocí a Pilar, la propietaria del Hotel Continental Palacete de Barcelona.
Simplemente me dijo que desde que un día se encontrara mal del estómago y probara un arroz hervido de ese supermercado, se convirtió así en asidua de éste. Gracias a esa anécdota, a esa vivencia, pude conocerla y, de su mano, conocí su hotel, una pequeña joya de estilo barroco imitación a escala del palacio de Versalles francés.
Nos invitó, con toda su sinceridad y bondad, con ese aura que envuelve a las buenas personas, a mí y a mi novia, a conocer el Hotel y a cenar en él el bufé que ella misma prepara con la ayuda de su cocinera.
- "me he especializado en cocina al microondas, ¿sabes? No te imaginas lo delicioso que sale la comida así y el ahorro que supone de tiempo y dinero".- Me explicaba Pilar Vallet, casi sin poder imaginarme lo que había conseguido esa señora con sus ideas y su empeño.
Al llegar a la Rambla Catalunya 30 de Barcelona, pleno centro y localización de grandes hoteles, teatros y boutiques, la misma entrada al hotel que hace esquina con la calle Diputació nos dejó un poco asombrados.
Sí, tenía pinta de lujo. Una gran alfombra roja conducía al primer piso por unas escaleras de mármol flanqueadas por estatuas y coronadas por una cúpula con una colorida vidriera. Pasando una puerta, a la derecha, quedaba la recepción. Barra de madera y mueble llavero de estilo clásico... y lo mejor estaba por llegar.
Pilar apareció por el pasillo que distribuye las estancias del hotel, pues tiene el hotel como por su propia casa y le encanta acoger a sus huéspedes como si se hallaran en su hogar. Y así nos hizo sentir cuando nos contó su historia, mientras nos enseñaba el certificado que acredita a su familia como familia hotelera desde 1898.
- "Este palacete, anteriormente conocido como Casa de Fabra, data del 1863 y antes se encontraba en medio del Paseo de Gracia. Al hacer transitable la calle decidieron trasladarlo íntegro a esta esquina."- Y a continuación nos cuenta la anécdota:- "con la reurbanización de Barcelona del Plan Cerdà, los urbanistas trataron de convencer a la propietaria de la entonces Casa de Fabra de que no podía permanecer en aquella localización. A la propietaria original no le gustaba mucho la idea de desplazar su palacete, le encantaba su ubicación, pero le propusieron reubicarlo en una esquina, en la Rambla de Catalunya. Ella a cambio pidió que la calle con la que hiciera esquina fuera la más ancha de las transversales y, como por la calle Aragó pasaba el tren, lo emplazaron en la calle Diputació. Ella al principio se mostró reacia, pero al comunicarle su nueva localización les dijo: '¿Veis? ya os dije que soy una mujer fácil [de convencer]'"-
En 1999 Pilar vio el anuncio de la venta del edificio en un diario, y con su tenacidad y su visión creyó en su proyecto y se hizo con el edificio. Ella, que había quedado fascinada con la majestuosidad del palacio de Versalles, siempre soñó con la posibilidad de crear algo similar en Barcelona.
Tres años más tarde, después de obras de reforma, decoración, organización y días de trabajo y esfuerzo, el Hotel Continental Palacete abría sus puertas al público.
- "¿Se encargó usted misma de decorarlo así, tal cual está?"- le preguntaba mi novia asombrada al entrar al salón comedor del hotel, copia en pequeño del salón principal del palacio de Versalles.
- "Sí, yo misma me encargué de la ubicación y planificación de las habitaciones, de la decoración..."- Y en ese momento decide enseñarnos una habitación. Le pidió la llave de una de las habitaciones a su recepcionista y nos condujo a verla. Entramos desde el salón y... era increíble. Aquel lugar sorprendía a cada decímetro cuadrado que avanzabas.
La habitación constaba de hasta tres pequeñas estancias. La primera, un pequeño salón, la segunda, dónde se encontraba la cama, con tonos dulces rosados, al modo de una cámara de una princesa, y a la izquierda, un cuarto de baño, todo ello aprovechando al máximo cada ángulo de aquel edificio.
Finalmente nos condujo a la sala donde se sirve el bufé, a disposición de los clientes las 24 horas. Ella también se encargaba del menú, de la organización de los alimentos, postres... y confesaba disfrutar innovando en la cocina.
Quien quiera ver un trozo de Versalles en Barcelona, tiene obligada la estancia en el Hotel Continental Palacete... y quien quiera descubrir más acerca de su historia y lo que hace grande ese precioso lugar, debe conocer a quien lo hizo posible, Pilar Vallet. Ella es capaz de hacer cambiar la expresión de la gente de "nos volvemos al hotel" a "nos volvemos a casa".
Poca gente, con tan grandes ideas, que haya desempeñado tanto esfuerzo y dedicación para lograr algo tan hermoso como el Hotel Continental resulta, a la vez, tan entrañable y cercana, sencilla y amable como lo es la dueña de dicha maravilla.
Simplemente me dijo que desde que un día se encontrara mal del estómago y probara un arroz hervido de ese supermercado, se convirtió así en asidua de éste. Gracias a esa anécdota, a esa vivencia, pude conocerla y, de su mano, conocí su hotel, una pequeña joya de estilo barroco imitación a escala del palacio de Versalles francés.
Nos invitó, con toda su sinceridad y bondad, con ese aura que envuelve a las buenas personas, a mí y a mi novia, a conocer el Hotel y a cenar en él el bufé que ella misma prepara con la ayuda de su cocinera.
- "me he especializado en cocina al microondas, ¿sabes? No te imaginas lo delicioso que sale la comida así y el ahorro que supone de tiempo y dinero".- Me explicaba Pilar Vallet, casi sin poder imaginarme lo que había conseguido esa señora con sus ideas y su empeño.
Al llegar a la Rambla Catalunya 30 de Barcelona, pleno centro y localización de grandes hoteles, teatros y boutiques, la misma entrada al hotel que hace esquina con la calle Diputació nos dejó un poco asombrados.
Sí, tenía pinta de lujo. Una gran alfombra roja conducía al primer piso por unas escaleras de mármol flanqueadas por estatuas y coronadas por una cúpula con una colorida vidriera. Pasando una puerta, a la derecha, quedaba la recepción. Barra de madera y mueble llavero de estilo clásico... y lo mejor estaba por llegar.
| Escalera de ascenso a la recepción |
| Escalera, desde el primer piso |
| Pasillo distribuidor habitaciones |
En 1999 Pilar vio el anuncio de la venta del edificio en un diario, y con su tenacidad y su visión creyó en su proyecto y se hizo con el edificio. Ella, que había quedado fascinada con la majestuosidad del palacio de Versalles, siempre soñó con la posibilidad de crear algo similar en Barcelona.
Tres años más tarde, después de obras de reforma, decoración, organización y días de trabajo y esfuerzo, el Hotel Continental Palacete abría sus puertas al público.
| Salón comedor (la joya de la corona) |
- "Sí, yo misma me encargué de la ubicación y planificación de las habitaciones, de la decoración..."- Y en ese momento decide enseñarnos una habitación. Le pidió la llave de una de las habitaciones a su recepcionista y nos condujo a verla. Entramos desde el salón y... era increíble. Aquel lugar sorprendía a cada decímetro cuadrado que avanzabas.
| Entrada a una habitación desde el salón |
| Detalle de una de las habitaciones |
| Salón de bufé 24 horas |
Poca gente, con tan grandes ideas, que haya desempeñado tanto esfuerzo y dedicación para lograr algo tan hermoso como el Hotel Continental resulta, a la vez, tan entrañable y cercana, sencilla y amable como lo es la dueña de dicha maravilla.
lunes, 21 de diciembre de 2015
La falta de comprensión alimenta el poder del PP.
Es un hecho, una realidad, que la torpeza, la falta de información (o información mal intencionada o mal interpretada), la ignorancia o la dificultad de comprender la situación en nuestro país ha llevado a muchos, especialmente a personas de edad avanzada, a votar al Partido Popular.
Y no es que me lo invente, a los hechos me remito.
Ayer pude comprobarlo, con cierta pena, al ver como una enternecedora señora me confesaba que votaba al PP porque era "quienes le pagaban la pensión".
Yo me callé, no quise entrar en debate ni política alguna. Quise dejar a aquella señora que ejerciera su derecho libre de voto, ya que entendía que cualquier intento de hacerle ver a aquella abuelita que su Partido Popular no sólo no le estaba pagando su pensión sino qué, además, había pagado el rescate de la Banca Privada con 61.000 millones de euros de los 67.000 millones reservados para las pensiones, iba a ser inútil.
En efecto, esa señora no sabía que estaba votando a quienes han dejado a personas necesitadas cobrando 31 euros mensuales cuando antes cobraban 430. Ciertamente, esa señora desconocía que su pensión corre un serio peligro pues el PP ha usado el 92% de los fondos reservados a las mismas (dinero público) para el rescate de los bancos (dinero privado).
Estoy casi seguro de que si esa señora conociera la dimensión y gravedad de esos datos, no sólo no habría votado al PP, sino que, además, la habría visto indignada y preocupada al ver que 7 millones de españoles quieren volverle a colocar en el poder.
Ayer mismo también pude escuchar otro motivo por el cual otra persona decidió votar al PP. "Nos ha sacado de la crisis", decía una adorable abuela (a la que le tengo un especial cariño).
Por muchos es sabido que el PP no nos ha sacado de ninguna crisis (sólo habría que preguntar a los más de 4 millones de parados, a los más de 125.000 emigrantes a otros países en el último año en busca de las oportunidades que no les brinda España [llegando a los 2 millones], a los desahuciados, a los que no tienen para pagarle unos estudios a sus hijos, o ni siquiera pueden costearse el alimento...). El PP no sólo no nos ha sacado de la crisis, sino que ha sido el mayor culpable de ella, por la brutal corrupción y malversación de fondo público, y por anteponer el pago de la deuda externa al estado de bienestar.
Estoy seguro que si estas entrañables personas conocieran realmente lo que supone votar al PP, no lo harían. Y me temo que gran parte de culpa de que los mensajes no lleguen con la suficiente claridad la tenemos todos un poco.
Empezando por los medios de comunicación, que transmiten la información de forma difusa, confusa, y en ocasiones manipulada o con intenciones ocultas.
Seguido por los propios políticos, que mienten, manipulan y tergiversan la información a su conveniencia.
Y acabando por nosotros mismos, quienes en vez de hablar claro con la gente mayor: "es usted libre de votar, señor/señora, pero el PP se ha gastado el dinero de su pensión...", nos resignamos a que piensen algo totalmente falso.
Pero en este país ocurre lo que siempre ocurre, y hasta los mensajes sencillos pueden convertirse en un arma de doble filo. "Piense usted que los otros tampoco son mejores... que nunca condenaron el terrorismo de ETA... que son muy afines al gobierno de Venezuela... que están a favor de un referéndum vinculante para decidir sobre la unidad territorial de España...".
Al final, me temo que no se trata de información o desinformación, sino que, simplemente, se trata de convicciones. Al fin y al cabo muchos estamos dispuestos a no entender lo que se nos dice por tal de seguir creyendo en nuestras convicciones. Y eso sí que es algo de lo que casi todos somos un poco culpables.
Y no es que me lo invente, a los hechos me remito.
Ayer pude comprobarlo, con cierta pena, al ver como una enternecedora señora me confesaba que votaba al PP porque era "quienes le pagaban la pensión".
Yo me callé, no quise entrar en debate ni política alguna. Quise dejar a aquella señora que ejerciera su derecho libre de voto, ya que entendía que cualquier intento de hacerle ver a aquella abuelita que su Partido Popular no sólo no le estaba pagando su pensión sino qué, además, había pagado el rescate de la Banca Privada con 61.000 millones de euros de los 67.000 millones reservados para las pensiones, iba a ser inútil.
En efecto, esa señora no sabía que estaba votando a quienes han dejado a personas necesitadas cobrando 31 euros mensuales cuando antes cobraban 430. Ciertamente, esa señora desconocía que su pensión corre un serio peligro pues el PP ha usado el 92% de los fondos reservados a las mismas (dinero público) para el rescate de los bancos (dinero privado).
Estoy casi seguro de que si esa señora conociera la dimensión y gravedad de esos datos, no sólo no habría votado al PP, sino que, además, la habría visto indignada y preocupada al ver que 7 millones de españoles quieren volverle a colocar en el poder.
Ayer mismo también pude escuchar otro motivo por el cual otra persona decidió votar al PP. "Nos ha sacado de la crisis", decía una adorable abuela (a la que le tengo un especial cariño).
Por muchos es sabido que el PP no nos ha sacado de ninguna crisis (sólo habría que preguntar a los más de 4 millones de parados, a los más de 125.000 emigrantes a otros países en el último año en busca de las oportunidades que no les brinda España [llegando a los 2 millones], a los desahuciados, a los que no tienen para pagarle unos estudios a sus hijos, o ni siquiera pueden costearse el alimento...). El PP no sólo no nos ha sacado de la crisis, sino que ha sido el mayor culpable de ella, por la brutal corrupción y malversación de fondo público, y por anteponer el pago de la deuda externa al estado de bienestar.
Estoy seguro que si estas entrañables personas conocieran realmente lo que supone votar al PP, no lo harían. Y me temo que gran parte de culpa de que los mensajes no lleguen con la suficiente claridad la tenemos todos un poco.
Empezando por los medios de comunicación, que transmiten la información de forma difusa, confusa, y en ocasiones manipulada o con intenciones ocultas.
Seguido por los propios políticos, que mienten, manipulan y tergiversan la información a su conveniencia.
Y acabando por nosotros mismos, quienes en vez de hablar claro con la gente mayor: "es usted libre de votar, señor/señora, pero el PP se ha gastado el dinero de su pensión...", nos resignamos a que piensen algo totalmente falso.
Pero en este país ocurre lo que siempre ocurre, y hasta los mensajes sencillos pueden convertirse en un arma de doble filo. "Piense usted que los otros tampoco son mejores... que nunca condenaron el terrorismo de ETA... que son muy afines al gobierno de Venezuela... que están a favor de un referéndum vinculante para decidir sobre la unidad territorial de España...".
Al final, me temo que no se trata de información o desinformación, sino que, simplemente, se trata de convicciones. Al fin y al cabo muchos estamos dispuestos a no entender lo que se nos dice por tal de seguir creyendo en nuestras convicciones. Y eso sí que es algo de lo que casi todos somos un poco culpables.
![]() |
| Imagen extraída del diario online "Público" |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


